Texto y fotos de Salvador González Escovar.

Más de 1.300 metros por encima del pueblo de Sallent de Gállego, una importante barrera montañosa nos separa de la cadena axial pirenaica, la cual eleva, por esta zona, cumbres de más de 3.000 m.s.n.m., como los picos Gran Facha, Picos del Infierno y Balaitus.

Se divide la pequeña cadena en otras tres: divisoria de Musales, divisoria de La Forqueta y Divisoria de Pondiellos, estando separadas entre sí por los importantes pasos de Musales (2.569 m.s.n.m.) y el de La Forqueta (2.591 m.s.n.m.).

Fuera de los habituales periodos de nieves invernales, la ruta de ascenso al Pico Musales no presenta demasiados problemas y constituye una manera alternativa de efectuar un itinerario circular en torno al refugio de Respomuso, localizado en la cabecera del Río Aguas Limpias.

Partiendo de Sallent de Gállego, cruzamos el río y seguimos, por el fondo del valle en dirección norte, el sendero GR 11. Tras dejar atrás la urbanización El Escaladillo, la senda sube hacia la derecha, penetra en el arbolado y gira a la izquierda para desembocar en un amplio camino que parte del embalse de Lasarra, situado a unos 600 m. de este lugar.

Luego seguimos la pista hacia la derecha mediante infinidad de curvas alcanzando la Majada de Sancha Collons, donde existe un refugio cerrado y una gran pantalla blanca y cuadrada. Para ello no es necesario seguir la pista porque existen atajos amojonados que permiten acortar el recorrido mientras penetramos en el bosque de pinos y vadeamos el arroyo de Sancha de Collons en ocasiones. En todo este lugar existen restos de edificaciones utilizadas para construir el embalse de Respomuso, con el cable de hierro y las torretas que permitían acarrear el material primero hasta el Collado de Musales y luego descenderlo hasta la ubicación del embalse de Respomuso.

Desde el refugio de Sancha Collons seguimos el camino hacia la izquierda, y desde las antiguas construcciones tomamos una senda que se empina considerablemente, al principio directamente, y luego, al suavizarse la ladera, girar a la derecha. Tras superar un breve resalte llegamos el Ibonciecho (2.225 m.s.n.m.).

A partir de aquí se puede bordear el lago, en ocasiones helado y ascender desde la orilla opuesta por una amplia cornisa, en dirección al Collado Musales, y posteriormente desde el collado seguir una cresta sencilla, evidente y algo rocosa hasta alcanzar la cumbre del Pico Musales (2.653 m.s.n.m.) y sus rocas cimeras que también pueden ser recorridas hasta la antecima, desde la que se obtiene una panorámica destacada sobre el Valle de Tena.

Una vez en la cumbre se disfrutan de espectaculares panorámicas extendidas desde el Pico Arriel, pasando por el Pico Palas, Picos de La Frondella, la Cresta del Diablo y el Pico Gran Facha, y al otro lado la mirada se hunde en el fondo del Valle de Tena, alargándose la visión a través del discurrir del valle desde la Peña Foratata, una mole rocosa que emerge en la cabecera de la depresión. La Sierra Tendereña, la Peña Blanca, la Peña Roya y la Peña Sabocos forman la cresta transversal y alargada sobre la vertiente oriental del Valle de Tena, y sobre la fachada occidental se distinguen Peña Telera, Peña Retona, Collarada y Pala de Ip, entre otras montañas.

Si queremos describir un circuito montañero volvemos al Collado Musales y posteriormente seguimos bajando hacia el embalse de Respomuso; desde allí seguimos el sendero GR 11, bajando por el Río Aguas Límpias hasta el embalse de La Sarra.