Texto y fotos de Salvador González Escovar.

El tajinaste picante (Echium auberianum) es una planta perenne de tronco corto y leñoso y tallo erecto. Las hojas se desarrollan en una roseta basal, de color verde pálido, variando su forma desde lineares a estrechamente oblanceoladas, y cubiertas por ambas caras de cerdas largas y amarillentas.

Inflorescencia laxa a menudo ramificada desde la roseta basal de hojas, de color azul-violeta y con los estambres de cada flor ligeramente más largos que la corola.

Es un endemismo botánico local de Las Cañadas del Teide que crece preferentemente en terrenos pumíticos y de escorias lávicas.

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Texto y fotos de Salvador González Escovar.

La magarza del Teide es un pequeño arbusto de forma achaparrada y de hasta medio metro de alto, muy ramificado desde la base.

Las hojas tienen forma oblonga, uni o bipinnatisectas, híspidas y de hasta 6 cm. de largo, con los peciolos largos y gruesos.

Inflorescencias corimbosas con unos 12 capítulos, de entre 7 y 15 mm. de largo cada uno. Lígulas blancas. Floración abundante cubriendo toda la planta.

Es un endemismo botánico local de la zona subalpina de las Cañadas del Teide, creciendo tanto en malpaíses pedregosos como en terrenos pumíticos.

Texto y fotos de Salvador González Escovar.

La hierba pajonera (Descurainia bourgaena) es un arbusto pequeño de porte semiesférico, ramificado desde la base, leñoso y frondoso. Hojas inferiores densamente fasciculadas, binnaatisectas, con segmentos linari-lanceolados que generalmente están dentados en la punta.

Flores de color amarillo, dispuestas en racimos densos, erectos y alargados, sobresaliendo del resto de la planta, pétalos pedicelados. Semillas ligeramente aladas de color marrón.

Esta especie es un endemismo botánico de Las Cañadas del Teide, bastante abundante tanto en áreas rocosas como en terrenos pumíticos y zonas de escorias lávicas.

Texto y fotos de Salvador González Escovar.

La retama del Teide es un arbusto muy ramificado y vigoroso, erecto, adquiriendo en ocasiones un porte achaparrado, con tallos gruesos y glaucos. Hojas trifoliadas y subsésiles, hojuelas lineares.

Flores blancas o rosadas, muy aromáticas, dispuestas en racimos densos que crecen por la parte superior de las ramas, y con pedúnculo corto.

Fruto en forma de legumbre negra, algo vellosa, conteniendo entre 4 y 6 semillas.

Especie representativa del matorral de alta montaña canaria, dominando las cumbres de Tenerife, y en menor medida, las de la Caldera de Taburiente en La Palma.

Texto y fotos de Salvador González Escovar.

El rosalito del Teide (Pterocephalus lasiospermus) es un arbusto de hasta 1 metro de alto, de porte compacto y achaparrado y con tallos vellosos y grisáceos. Tiene las hojas enteras y pubescentes, de color verde-grisáceo pálido, de forma estrechamente oblanceolada, agudas y pubescentes.

Flores individuales sobre pedúnculos largos, con los pétalos de color rosa pálido y con cáliz corto.

Es una planta típica del matorral de alta montaña canaria en la zona subalpina de la Cañadas del Teide, apareciendo también en las altas cotas del pinar canario que rodea ese parque nacional.

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El tajinaste rojo es una planta bianual (muere después de florecer y el primer año lo dedica a crecer) que crece formando una roseta basal, de donde surgen radialmente las hojas lineari-lanceoladas, de color verde pálido, pelosas y también, en la época de floración, una inflorescencia cónica y a menudo elevada con multitud de flores rojas y base de las mismas azulada.

Presente de manera natural en la zona subalpina de las Cañadas del Teide, donde es localmente abundante, y en las cumbres y en el interior de la Caldera de Taburiente (var. trichosiphon, flores rosadas), más rara.

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El cardo de plata (Stemmacantha cynaroides) es una planta arbusta, perenne, cuya vida se prolonga durante varios años. Tiene las hojas largas, pinnatisectas, creciendo desde la base de la planta y algodonosas por el envés.

Capítulos florales grandes, de entre 6 y 8 cm. de diámetro, de color rosado-morado, solitarios en el extremo de apéndices florales erectos. Brácteas involucrales anchas, con los bordes papiráceos, dentados y blancos. Florece a finales de junio y la dispersión de sus semillas se produce en agosto.

Fruto un receptáculo escamoso. Cipselas nervadas y vilano formado por varias hileras de pelos ásperos y escabrosos.

Es una planta escasísima, con alto valor científico, en peligro crítico de extinción y muy localizada dentro del parque nacional de las Cañadas del Teide, considerada relíctica de la flora de Tenerife. Se conocen unas pocas poblaciones con un número de ejemplares reducido en cada una de ellas, y las reseñas históricas la catalogan siempre como una planta rara en su hábitat. Entre las amenazas destacan factores abióticos y bióticos, como recolectores desaprensivos, hasta no hace mucho tiempo maniobras militares, y depredación por parte de conejos y muflones. Posiblemente sus semillas sean atacadas por dípteros tripétidos.

Prefiere sustratos pumíticos o formados por aporte de aluvión, localizándose sus poblaciones entre los 1.900 y 2.200 m de altitud sobre el nivel del mar.

Las fotos de este álbum corresponden a ejemplares dentro de una zona vallada, protegida de coleccionistas desaprensivos y del ataque de muflones y conejos.

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El alhelí del Teide (Erysimum scoparium) es un arbusto pequeño y compacto con tallos erectos, muy ramificado desde la base. Tiene las hojas lineares o lineari-lanceoladas, pubescentes, con los pelos medifijos y con los bordes de las hojas enteros o ligeramente dentados.

 

Flores pediceladas, agrupadas en los extremos, de color malva. Fruto una silícua erecta que se abre portando las semillas en hileras.

 

Especie presente, localmente abundante, en la zona de cumbres de Gran Canaria (var.lindeyi), de Tenerife y de La Palma.

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Arbusto de hasta 1,5 m. de alto, muy ramificado desde la base.

Hojas enteras, de forma linear-lanceoladas, toscamente dentadas y pegajosas al tacto y de color verde claro.

Capítulos florales solitarios, de forma cónica, de donde surgen flósculos de color amarillo pálido o crema, todo ello en el extremo de largas, numerosas y erectas espigas. Brácteas involucrales sin apéndice, bordes fimbriados. Florece entre julio y agosto, fructificando en septiembre.

Fruto en forma de cerda esférica marrón que contiene multitud de diminutas semillas que se dispersan por el viento.

Esta especie de cabezón habita entre los 1.700 y 2.200 m.s.n.m., siendo endémica de las cumbres de Tenerife, en Las Cañadas del Teide, Cumbres de Vilaflor y de Güímar, habitando zonas de derrubios, escorias, grietas de acantilados y en suelos pumíticos compactados, siendo localmente abundante en algunos de los lugares citados anteriormente y entrando en contacto con el pinar en determinadas zonas.

Texto y fotos de Salvador González Escovar.

Arbusto de hasta 1 m. de alto, aspecto achaparrado y ramas tortuosas. Hojas de forma lanceolada a elíptica, muy vellosas, con bordes ciliados y plateados.

Hojas más pequeñas y de un color verde más apagado que en la jara típica del pinar canario.

Floración abundante con pétalos rosados, cápsulas vellosas, floreciendo entre los meses de mayo y julio, fructificando en julio-agosto, siendo eficaz su reproducción por semillas.

La jara de Las Cañadas del Teide es un endemismo local muy amenazado debido al pastoreo durante épocas pasadas en las cumbres de Tenerife, aunque en la actualidad se observa como la especie se recupera a partir de viejos ejemplares que sobreviven en acantilados, formándose rodales de jóvenes plántulas en las zonas de piedemonte, pareciendo existir un incremento en el número de individuos.

Se conocen cuatro poblaciones en áreas muy puntuales del parque nacional, en su parte oriental y occidental, en torno a altitudes de 2.200 m.s.n.m.

Aunque es posible ver esta planta refugiada en acantilados, su mejor desarrollo lo adquiere en zonas de derrubios y canchales, especialmente en aquellos lugares donde las cenizas volcánicas han ayudado a la formación de un sustrato más propicio.