ACEBIÑO I (ILEX CANARIENSIS)

17 diciembre, 2017

Texto y fotos de Salvador González Escovar.

El acebiño (Ilex canariensis) es un endemismo macaronésico perteneciente a la familia de las aquifoliáceas. Es un arbusto o árbol pequeño que puede alcanzar los 10 metros de altura, muy ramificado con abundante foliación y de tonalidad oscura y de copa más o menos piramidal. Su corteza es lisa y de color marrón grisácea.

Las hojas son brillantes, duras, alternas, de forma ovada, de unos 6-8 cm. de largo. Sus bordes son generalmente enteros, aunque a veces con unas cuantas espinas pequeñas (parecidas a las del naranjero salvaje), sobre todo en los brotes nuevos. Ápice obtuso o redondeado.

Las flores son dioicas (hay ejemplares con flores masculinas y otros con flores femeninas), de color blanco, pequeñas, agrupadas en pequeñas inflorescencias y situadas en las partes terminales de las ramas.

Los frutos son rojizos o rojos en la madurez, de forma globosa, de aproximadamente 1 cm. de diámetro.

Es un árbol muy común en los bosques de laurisilva, frecuente también en el fayal brezal o bosques degradados, en barrancos húmedos con orientación favorable a los alisios y en pinar mixto, desde los 600 hasta los 1.800 metros de altura sobre el nivel del mar. Se distribuye por todas las islas excepto Fuerteventura y Lanzarote.

Anuncios

TARAJAL (TAMARIX CANARIENSIS).

15 diciembre, 2017

Texto y fotos de Salvador González Escovar.

 

El tarajal (Tamarix canariensis) pertenece a la familia de las tamaricáceas.

El tronco es densamente ramificado, pudiendo alcanzar los 5 o 6 metros de altura, con la corteza agrietada, de color marrón-rojizo.

Hojas pequeñas, alternas, escuamiformes, imbricadas, con el ápice agudo, de 1 a 3 mm. de largo.

Flores hermafroditas, pequeñas, pediceladas, blancas o rosadas, agrupadas en racimos delgados y alargados de entre 3 y 6 cm. de longitud.

El fruto es una cápsula trivalva que contiene numerosas semillas con pelos largos.

Es una especie que abunda localmente en regiones costeras, dunas y zonas secas rocosas cercanas al mar, hasta los 400 m.s.n.m. en todo el archipiélago canario, no siendo exclusivo de Canarias, ya que también habita en la región mediterránea occidental.

Tiene interés en cuanto al uso ornamental, forraje, linderos, además de su apreciada madera para carpintería.

CODESO (ADENOCARPUS VISCOSUS)

5 diciembre, 2017

Texto y fotos de Salvador González Escovar.

El codeso de cumbre (Adenocarpus viscosus) es un arbusto densamente frondoso. Hojas pecioladas, fascículadas, trífoliadas, con las hojuelas involutas y diminutas.

Flores amarillas en racimos terminales con el cáliz tubular, bilabiado, el labio superior bífido, el inferior con tres dientes.

Fruto en forma de legumbre oblonga con papilas glandulares y pocos pelos que porta numerosas semillas sin carúncula.

Esta especie de codeso habita en las cumbres de Tenerife y La Palma (sp. spartioides), formando extensos matorrales de la alta montaña canaria.

Texto y fotos de Salvador González Escovar.

La retama del Teide es un arbusto muy ramificado y vigoroso, erecto, adquiriendo en ocasiones un porte achaparrado, con tallos gruesos y glaucos. Hojas trifoliadas y subsésiles, hojuelas lineares.

Flores blancas o rosadas, muy aromáticas, dispuestas en racimos densos que crecen por la parte superior de las ramas, y con pedúnculo corto.

Fruto en forma de legumbre negra, algo vellosa, conteniendo entre 4 y 6 semillas.

Especie representativa del matorral de alta montaña canaria, dominando las cumbres de Tenerife, y en menor medida, las de la Caldera de Taburiente en La Palma.

Texto y fotos de Salvador González Escovar.

El tajinaste rojo es una planta bianual (muere después de florecer y el primer año lo dedica a crecer) que crece formando una roseta basal, de donde surgen radialmente las hojas lineari-lanceoladas, de color verde pálido, pelosas y también, en la época de floración, una inflorescencia cónica y a menudo elevada con multitud de flores rojas y base de las mismas azulada.

Presente de manera natural en la zona subalpina de las Cañadas del Teide, donde es localmente abundante, y en las cumbres y en el interior de la Caldera de Taburiente (var. trichosiphon, flores rosadas), más rara.

Texto y fotos de Salvador González Escovar.

El madroño canario (arbutus canariensis) pertenece a la familia de las ericáceas. Es un árbol que puede alcanzar los 8 metros de altura, aunque lo normal es de 3 a 4m.

Su ramificación es abierta dejando ver su singular tronco liso de color rojizo o anaranjado, recubierto con una delgada cutícula que se desprende a modo de escamas con facilidad en los ejemplares adultos.

Las hojas son lustrosas, de forma oblongo-lanceoladas, bordes dentados, coriáceas y largas.

Flores abundantes, vistosas, blanquecinas, verdosas o rosadas, con forma de campanas abombadas, olorosas dispuestas en racimos terminales y colgantes.

Los frutos, agrupados también en racimos colgantes, son bayas de hasta 4 cm. de diámetro, de color naranja al madurar, parecidas a pequeñas mandarinas, cubiertas de papilas, con multitud de minúsculas semillas; estos frutos son comestibles (se piensa que fueron aprovechados por los aborígenes canarios), pudiéndose emplear para la elaboración de mermeladas.

El madroño canario es un endemismo canario con parientes en Europa, que habita en las zonas más bajas, degradadas y soleadas de los bosques de laurisilva, siendo una especie poco frecuente, apareciendo localmente y preferiblemente en la zona de transición a los bosques termófilos, y también de manera ocasional en pinares húmedos, siempre entre los 700 y 1.500 metros de altura sobre el nivel del mar. Se distribuye por todas las islas excepto Fuerteventura y Lanzarote.

Texto y fotos de Salvador González Escovar.

La correguela es un subarbusto o liana leñosa trepadora. Hojas glandulares, de forma oblongo-lanceolada, pubescentes, cubiertas con un denso tomento que les da un color grisáceo.

Inflorescencias axilares formadas por dos o tres flores de color azul pálido.

Se encuentra en Gran Canaria, Tenerife, El Hierro y La Palma. Especie vulnerable según los criterios de la UICN.

VIÑÁTIGO (PERSEA INDICA)

16 noviembre, 2017

Texto y fotos de Salvador González Escovar.

El Viñátigo (Persea indica) es un endemismo macaronésico perteneciente a la familia de las lauráceas. Este árbol puede superar los 20 metros de altura, de copa amplia, siempre verde, densa y ramificada. Su tronco es más o menos recto y robusto, con la corteza agrietada en los ejemplares adultos y de color gris oscuro.

Las hojas son grandes, dispuestas alternamente alrededor de las ramas, de hasta 15 cm. de largo, de forma lanceolada, agudas u obtusas, de borde entero y de color verde tierno (comparadas con otras especies de laurisilva), algo blanquecinas en el envés. Cuando envejecen las hojas adquieren una característica tonalidad rojiza antes de caer del árbol.

Las flores son amarillentas, hermafroditas, dispuestas en pequeños racimos en torno a las ramas.

Los frutos son de forma elipsoide de unos 2 cm. de largo, de color negro-azulado al madurar, normalmente agrupados. Los frutos son muy apetecidos, al igual que los de otras lauráceas, por las aves, especialmente las palomas turqué y rabiche.

Este árbol forma parte de los bosques de laurisilva poco alterados. Es una especie que requiere suelos profundos y constante humedad edáfica, por lo que prefiere los valles y vaguadas más húmedas de los bosques de laurisilva, donde puede llegar a ser localmente frecuente.

También puede encontrarse de forma testimonial en cauces de barrancos con arroyos permanentes fuera de la zona del monteverde, hallándose su óptimo desarrollo entre los 500 y 900 metros de altura sobre el nivel del mar.

Se distribuye por todas las islas excepto Fuerteventura y Lanzarote

ACEBUCHE (OLEA CERASSIFORMIS)

10 noviembre, 2017

Texto y fotos de Salvador González Escovar.

Tradicionalmente las poblaciones de acebuche presentes en Canarias se venían considerando como la especie Olea europaea ssp cerasiformis descrita para Madeira, pero tras un reciente estudio genético se concluyo que las poblaciones de Madeira y Canarias estaban lo suficientemente separadas genéticamente como para ser separadas en distintas subespecies, por tanto los acebuches canarios pasan a denominarse Olea cerassiformis.

El acebuche u olivillo (Olea cerassiformis) es una especie endémica canaria que pertenece a la familia de las oleáceas, pariente silvestre del olivo que se cultiva para la producción de aceite y aceitunas.

Es un árbol que puede alcanzar los 5 o 6 metros de altura, siendo frecuente como arbusto. El tronco es más o menos liso y muy ramificado desde la base, con la corteza de color grisácea. La copa es globosa, tupida, adquiriendo una tonalidad verde pálido.

Las hojas son opuestas, simples, de borde entero, de forma linear-lanceolada, color verde brillante por el haz, escamoso-blancas por el envés, de hasta 8 cm. de largo, duras al tacto y con el nervio principal bien marcado.

Flores hermafroditas, de color blanco-amarillento, pequeñas, agrupadas en panículas axilares y muy abundantes.

Fruto de forma elipsoide, carnoso, como pequeñas aceitunas o drupa, conteniendo una semilla, de color negruzco en la madurez y de aproximadamente 1 cm. de longitud.

Este arbolillo forma parte de los bosques termófilos de las zonas bajas, localmente abundante en riscos y barrancos con cierta humedad en las fachadas orientadas al norte, noroeste y noreste, encontrándose habitualmente entre los 100 y 600 metros de altitud sobre el nivel del mar, de distribución más restringida y local en las vertientes sur de las islas, al igual que ocurre con otros árboles de ambientes termófilos. En ocasiones, al igual que ocurre con los sabinares y palmerales, este árbol forma bosques monoespecíficos en los que es la especie arbórea dominante.

Se distribuye por todas las islas.

Texto y fotos de Salvador González Escovar.

El barbusano (Apollonias barbujana) es un árbol perenne que puede alcanzar los 25 metros de altura.

El tronco, en los ejemplares adultos, es de color pardo sucio, cuya corteza se va cuarteando en placas grandes a medida que envejece.

Las hojas son duras, enteras, alternas, de color verde oscuro, brillantes, de forma anchamente lanceoladas a ovadas, bordes algo revolutos y a menudo tienen unos abultamientos conocidos como “agallas” que producto de la picadura de ciertos insectos. Los brotes tiernos de las hojas son rojizos.

Las flores son hermafroditas, de color amarillento pálido, agrupadas en racimos junto a las hojas y pequeñas.

Frutos ovoides de hasta 1.5 cm. de longitud de color negruzco o violáceo cuando maduran.

El barbusano es un endemismo macaronésico que habita en Canarias en todas las islas excepto Lanzarote y Fuerteventura. Su hábitat son los bosques de laurisilva, especialmente en la franja inferior de los mismos donde puede llegar a ser frecuente localmente, o en sus zonas más secas y soleadas de transición a ambientes termófilos.