• Según artículo escrito por Haridian Mederos en La Opinión de Tenerife el 19 de diciembre de 2011 bajo el título “El ´culebrón´ del gas se eterniza tras más de 20 años de pugna entre las instituciones. La regasificadora de Tenerife empezará a construirse a mediados de 2012 en cuanto logre la autorización de Industria”:

La historia del gas en Canarias es todo un culebrón con visos de continuidad.

Detractores y partidarios siguen 22 años después dando la batalla. La planta regasificadora en Tenerife, ubicada en Granadilla, va más avanzada y a falta sólo de la autorización administrativa del Ministerio de Industria, lo que permitiría el inicio de las obras a mediados del año 2012. En cambio en Gran Canaria no se conoce aún el sitio destinado para esta infraestructura.

Todo comenzó con la reforma del Plan Energético de Canarias (Pecan) de 1989, que abría las puertas a plantas de ciclo combinado en las dos principales Islas y a la instalación de dos regasificadoras a fin de reducir la contaminación. Ésta fue la primera vez que en España se habló de usar gas natural para generación eléctrica.

No sucedió nada en 10 años porque no había reconocimiento normativo del Estado en el plan energético nacional para las inversiones de esta índole, hasta que en 1999 el Gobierno de Canarias promueve la constitución de la Compañía Transportista de Gas Canarias (Gascan), con el entonces consejero regional de Economía y Hacienda, José Carlos Mauricio, a la cabeza, junto con Endesa.

Si bien en un primer momento tenían presencia también las cajas de ahorros éstas se apartaron para dar paso a 12 empresarios de Gran Canaria y de Tenerife, que constituyeron Regional Canaria de Energías. Durante esa década el Ministerio empezó a reconocer las centrales de ciclo combinado que utilizan gas como combustible.

La transportista de gas de las Islas es la encargada de almacenarlo, no compra ni vende, y el precio por acumularlo está regulado por el Estado. Gascan arrancó su actividad en 2002 y comenzó a elaborar los proyectos para las declaraciones de impacto ambiental en los lugares que iban a acoger las dos plantas regasificadoras, cada una de ellas con una inversión de 271 millones de euros.

El Ministerio de Medio Ambiente emitió informe favorable de impacto ambiental en 2007 a la de Granadilla, cuyo puerto -infraestructura obligatoria que debe acompañar a las regasificadoras- está en construcción. En Arinaga la oposición férrea por parte del Ayuntamiento de Agüimes y la Mancomunidad del Sureste ha frenado al resto de las administraciones a tomar una decisión, además de que habría que ampliar también su puerto. El Cabildo grancanario debe redactar el Plan Territorial Especial de Hidrocarburos para fijar el lugar del gas. El Gobierno regional cambió la Ley del Sector Eléctrico de Canarias para poder saltarse la licencia municipal y obligar al municipio a aceptar la planta aplicando el interés general.

El alcalde de Agüimes, Antonio Morales, advierte de que el gas “acentuará la dependencia energética de Canarias” y anuncia que irá a los tribunales si imponen la planta en Arinaga.

Antonio Morales, sostiene que su municipio “siempre se opondrá” a la planta de gas en Arinaga. “No la admitiremos nunca porque nos están engañando, es un pelotazo del lobby eléctrico a costa del interés general “, aseguró el regidor, que explicó que “el gas libera menos CO2, pero genera metano, 20 veces más inductor del calentamiento global”.

  • Según artículo escrito por Haridian Mederos en La Opinión de Tenerife el 19 de diciembre de 2011 bajo el título “´La planta se puede imponer al tratarse de un proyecto estratégico´. “Industria y hoteles tendrían una reducción sustancial en la factura energética””:

El presidente de la Compañía Transportista de Gas Canarias (Gascan) sostiene que el Archipiélago “no se puede permitir renunciar al gas”, en paralelo al desarrollo de energías renovables. Descarta el pleito insular en la instalación de las regasificadoras y reclama al Cabildo de Gran Canaria que concrete lo antes posible la ubicación de la planta en esta isla.

¿Qué justifica el gas en Canarias?

Figura en los sucesivos planes energéticos de Canarias en los que se ha ido pronunciando el Parlamento para que las centrales térmicas de Gran Canaria y Tenerife incorporasen el gas como combustible para su generación, es lo que se llaman los ciclos combinados y se remonta a 1989, con el fin de diversificar el consumo de los distintos combustibles.

¿Qué ventajas posee?

Menor coste frente al gasoil, diesel y fuel y una menor contaminación con un menor volumen de emisiones de CO2 que las alternativas y al mismo tiempo su rendimiento energético es mayor. La industria y los hoteles tendrían con el gas una reducción sustancial de sus costes en la factura energética.

¿El consumidor final notará un ahorro en la factura?

El bolsillo del consumidor directamente no tiene por qué notarlo porque en Canarias tenemos amparado por el Régimen Económico y Fiscal que lo que pagan los consumidores es lo mismo que pagan en la Península. Generar la energía eléctrica en Canarias tiene un sobrecoste superior al de la Península, pero ese sobrecoste se distribuía entre todos los consumidores a nivel nacional. Desde 1999 lo financian directamente los Presupuestos Generales del Estado. Sin embargo, el Estado puede decir que Canarias tiene ciclos combinados y había planificado las regasificadoras y, si ahora se renuncia a las plantas, el Estado podría reclamar el sobrecoste de generación por no estar cumpliendo lo planificado, que es que se genere energía eléctrica con gas natural.

¿En cuánto está cuantificado?

Los estudios realizados por la ULL establecen que cuando estuvieran las dos plantas regasificadoras supondrían un ahorro en torno a los 280 millones de euros al año. Canarias está perdiendo 280 millones al año por no tener el gas.

¿Cuáles son los lugares idóneos para instalar el gas?

En el caso de Tenerife el Plan Territorial de la Plataforma Logística del Sur y el Plan Insular de Ordenación establecieron que debía ser en Granadilla, mientras que en Gran Canaria, si bien en el Plan Energético se establecía Arinaga, en este momento existe un consenso de que sea el Plan Territorial de Hidrocarburos que debe elaborar el Cabildo el que determine la ubicación. En el caso de Tenerife tiene su amparo territorial y ya está construyéndose el puerto, que es una infraestructura básica para la planta. Estamos pendientes de la autorización con el Ministerio y que se remita a informes de la Comisión Nacional de la Energía. Espero que entre julio y agosto comiencen las obras en Granadilla. Su construcción tarda 24 meses.

¿Por qué va más adelantada la de Tenerife que la grancanaria?

Porque Arinaga tenía que ampliar el puerto y la declaración de impacto del puerto no la dio en su día el Ministerio y entonces se paró la declaración de impacto de la propia planta. Tampoco el Cabildo de Gran Canaria ha elaborado el instrumento territorial que fije el lugar. La prisa nuestra es porque el Cabildo haga el Plan Especial Territorial de Ordenación de las Infraestructuras de Hidrocarburos lo antes posible y determine la ubicación. Si decide que es en Arinaga ya hay mucho trabajo hecho. Si se optara por otra ubicación habría que iniciar todos los trámites de nuevo y empezar de cero. Arinaga tiene todos los estudios hechos.

¿Gran Canaria va a perder el tren del gas?

Creo que no. Canarias no se puede permitir en estos momentos renunciar al gas porque la propia apuesta por la introducción de las energías renovables requiere turbinas de gas para la respuesta inmediata, barata y poco contaminante.

Un cúmulo de trabas para la de Gran Canaria ¿Hay una mano negra para que avance la de Granadilla en perjuicio de la de esta Isla?

No creo que haya mano negra, sino que por las circunstancias que sean el Cabildo no sacó el Plan Territorial de Infraestructuras de Hidrocarburos, el Ministerio no ha desbloqueado la declaración de impacto de la ampliación del puerto y la propia declaración de impacto para la planta.

¿Se puede imponer en caso de que un ayuntamiento se oponga?

El plan territorial tiene que ser elaborado y aprobado por el Cabildo, luego tendrá el visto bueno de la Cotmac y será aprobado por el Gobierno finalmente. Por ser una infraestructura estratégica y estar aprobada por el Consejo de Ministros podría invocarse el interés general para su imposición. No es lo más correcto, pero jurídicamente podría imponerse.

¿Es descabellado ubicar la planta en una isla artificial o en un barco, tal y como planean algunas voces?

Supone mayores riesgos al ser más vulnerable y se encarecería el proyecto. Tiene un handicap importante tanto técnico, financiero como medioambiental, pero deben valorarlo los técnicos.

¿Cuándo vence la ayuda de 55 millones para las regasificadoras?

En 2013 y hay dos años más hasta 2015 para su ejecución, siempre y cuando antes de 2013 hayan comenzado las obras de al menos una de las plantas.

¿Qué opina del ofrecimiento del alcalde de Las Palmas de Gran Canaria para instalar la planta en la capital?

Las alternativas se analizarán en función de los criterios técnicos, medioambientales y financieros.

¿Qué peligros entraña una planta de estas características?

Tiene menos peligro que unos tanques de gasolina. En el Puerto de Barcelona hay una planta impresionante con ocho tanques y nosotros solo aspiramos a uno.

¿Cuántos empleos se podrían crear con las dos regasificadoras?

Cada planta ya en funcionamiento supondría dar empleo directo a 45 personas cualificadas. Se pueden crear de 100 a 700 puestos de trabajo en cada planta en su construcción.

¿Cuándo va a entrar definitivamente Enagás en Gascan?

Enagás compró el 42% a Regional de Energía y esa compraventa quedaba condicionada a que le diera el visto bueno la Comisión Nacional de la Energía.

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  • Según artículo publicado en el blog Conoce la Isleta el 27 de noviembre de 2011 bajo el título “En que beneficia una gasificadora la vida de mi hijo???”:

Nuestro nuevo Alcalde quiere colocar una gasificadora en La Isleta, más concretamente será en la cantera del Roque Ceniciento… junto al Paisaje Natural de La Isleta y no muy lejos del barrio…

Y yo me pregunto; todo esto en qué beneficiará la vida de mi hijo?

A)  En pocos años podrá comprar una casa a muy buen precio… seamos realistas, nadie quiere vivir ni comprar una casa cerca de una gasificadora… las viviendas de La Isleta perderán valor… dormir no dormirá tranquilo, pero su hipoteca será baja…

B) Tras instalar la gasificadora supongo que dejaran atracar en el Puerto a esos barcos de gas que siempre fondean fuera de la bahía, por detras de La Isleta… por medidas de seguridad… lo interesante es que mi hijo podrá acercarse al muelle y ver estos inmensos barcos de cerca…

C) Supondrá más tráfico de camiones y coches hacia La Isleta… seguro que la situación será tan inaguantable que verá como se termina por solucionar el problema de los atascos en el Puerto…

D) Es posible que encuentre un trabajo en la planta gasificadora, desde hace tiempo se interesa mucho por las energias renovables, me pregunta por esos molinos de viento, y por esas placas tan raras, yo le explico que es energía limpia… pero que nuestras autoridades prefieren invertir en gas…

E) Incluso La Playa de las Canteras dejará de ser lo que es, debido a la influencia de las corrientes y de los vientos, puede que la conviertan en una playa sin atractivo, incluso contaminada en el peor de los casos… podrá jugar al fútbol sin preocuparse de que la policia le quite la pelota…

F) Y por último, quizas sus hijos podrán ver algún día recolocados esos tanques de gasoil que muchos vecinos piden sean instalados en el interior del Puerto, por medidas de seguridad… en efecto he dicho sus hijos…

Vivir en La Isleta será una maravilla, tráfico rodado asfixiante, contaminación debido al gran tráfico portuario, sin zonas verdes, pero con un Paisaje Natural ocupado por militares que no paran de realizar pruebas de tiro y maniobras con helicópteros, etc… justo encima de nuestras casas… y ahora una gasificadora… sin duda La Isleta es un barrio industrial… olvidado y maltratado… estrujado por el Puerto por una lado y los militares por el otro…

En definitiva tendremos a los militares haciendo pruebas de tiro junto a la gasificadora…

  • Según articulo escrito por Arturo Inglott en Canarias Semanal el 28 de noviembre de 2011 bajo el título “El alcalde de Las Palmas pretende imponer a la capital unas instalaciones cuyos accidentes han provocado miles de víctimas mortales. CARDONA, “EL PLEITO” Y EL LOBBY DEL GAS NATURAL”:

A finales de la pasada semana, el alcalde de Las Palmas de G.C., Juan José Cardona, aprovechaba uno de los plenos municipales para ofrecer esta ciudad como emplazamiento de la planta de  regasificación con la que se pretende introducir el Gas Natural en Gran Canaria. “El próximo lunes  -aseguraba el primer edil derechista – plantearé en el consejo de administración de la autoridad portuaria la disponibilidad para ubicar  en el puerto la planta proyectada para Arinaga “.

Como se recordará, el proyecto de instalar esta instalación en la citada localidad se ha topado hasta el momento con la oposición de la Mancomunidad del Sureste. Paradójicamente, esta oposición se encuentra encabezada por el alcalde de Agüimes Antonio Morales, que hace algunos años impuso  a su vez, contra la opinión de ecologistas y  movimientos sociales, la construcción del puerto de Arinaga en el que hoy se pretende ubicar la regasificadora. Pero, contradicciones y responsabilidades históricas aparte, resulta preciso reconocer que los argumentos esgrimidos hoy por Morales resultan incontestables. En el más corto plazo, el primer edil de Agüimes ha alertado sobre los peligros de situar una instalación de estas características en las cercanías de una zona habitada, tal y como ahora pretende  hacer su homólogo capitalino. Las declaraciones de Juan José Cardona en el sentido de la supuesta “seguridad” de esta plantas, chocan de bruces con la realidad. Regasificadoras como las que el alcalde del PP desea ubicar en el Puerto de La Luz han sufrido accidentes  con miles de víctimas mortales en todo el mundo. En 1984, el siniestro de una planta de gas licuado en San Juan de Ixhuatepec (México) provocó 5.000 muertos, 4.200 heridos y más de mil desaparecidos.  Ardieron 6.500 toneladas y las llamaradas alcanzaron 300 metros de altura.  La radiación térmica fue tal que solo se consiguió reconocer al 2% de los cadáveres y unas 20 hectáreas de superficie fueron afectadas por la explosión y la radiación. En 2004 otro accidente en una planta de Argelia costó 27 muertos y 80 heridos. La lista incluye también  plantas accidentadas en New York, Maryland, etc.

Un gran negocio para unos pocos, una hipoteca para Canarias

Pero además de estos enormes peligros, la introducción del Gas Natural Licuado en Canarias  -como supuesta “alternativa” o complemento del petróleo- significaría profundizar de manera suicida en la dependencia energética de los combustibles fósiles. Un modelo con una fecha de caducidad cada vez más cercana. No se trata solamente de una energía contaminante que aumenta el problema de la polución medioambiental y agrava el cambio climático, sino que, al igual que sucede con el crudo, el cénit de la producción de gas es inminente. Un estudio del prestigioso geólogo Euarn Mearns estima que en el caso de los  países productores del norte de África (Libia, Egipto y Argelia), este cénit podría alcanzarse en el  año 2015, fecha a partir de la cual la producción  comenzará a declinar. En un escenario mundial de oferta creciente el primer efecto del cénit será un aumento espectacular de los precios que, por sí sólo, podría llevar al colapso una economía tan frágil como la canaria. Así las cosas, parece lógico pensar que cualquier planeamiento sensato que aspire a impulsar un verdadero “progreso” para las Islas exigiría, entre otras cambios económicos y políticos estructurales, orientar los recursos disponibles hacia el desarrollo de las fuentes de energía limpias y renovables, explotando las inmejorables condiciones que para ello ofrece el Archipiélago.

La “sensatez” o la mesura, sin embargo, resultan incompatibles con el interés privado de las compañías capitalistas – regidas por la búsqueda del máximo beneficio– y consecuentemente de las actuaciones de sus representantes políticos. Para comprender el empeño de los gobiernos autonómico y español en introducir el Gas Natural en las Islas, pese a la hipoteca de futuro que esto supondrá para la inmensa mayoría de los canarios, resulta preciso conocer , pues, quienes obtendrán multimillonarios beneficios con el negocio.

En el año 2005, el Gobierno regional  privatizaba a dedo la Compañía Transportista de Gas de Canarias SA (GASCAN).  Para repartir el pastel  se creó ad hoc la entidad Regional Canaria de Energía S.L., integrada por un “selecto” grupo de empresarios de las dos provincias que se hicieron con el 40% de GASCAN por el más que módico precio de 1,6 millones de euros.  Estos empresarios constituyeron sendas Sociedades Anónimas para canalizar su productiva inversión.  Una en Las Palmas, denominada Agrupación Energética de Canarias, S.A. y formada por Lopesan, Satocan, Astican, Pérez Moreno, Laymos y Pedro Agustín del Castillo.  La otra en Tenerife, bajo la denominación de Inversiones Energéticas de Tenerife, S.A. Como accionistas de esta última figuran las empresas de Pedro Suárez, Antonio Plasencia, José Fernando Rodríguez de Azero y Pedro Luis Cobiella. El pasado mes de septiembre la compañía Enegas – participada por  Omán Oil Company, el banco Mare Nostrum, Cajastur, BBK y otros fondos de inversiones ingleses y americanos – compraba las acciones de los empresarios canarios, haciéndose con el 41,94% de la compañía. El resto queda repartido entre Endesa (47,18%) y Sodecan -empresa pública perteneciente al Gobierno de Canarias-  con u 10,88%.

En este contexto, y con tan poderosos grupos empresariales de por medio, no es extraño que los esfuerzos institucionales para tratar de imponer el GNL en las islas se hayan intensificado en las últimas fechas. En Gran Canaria,  coincidiendo con las declaraciones de Juan José Cardona, el diario La Provincia iniciaba el viernes 25 de noviembre una campaña mediática basada en el procedimiento de avivar el pleito insular, que tantos servicios ha prestado a lo largo de los siglos  a las burguesías isleñas.  “Gascan se lleva su sede fiscal a Tenerife por el bloqueo de la gasificadora grancanaria. La isla tinerfeña recibirá una inversión de 245 millones por esta infraestructura” – titulaba el diario de Prensa Ibérica en el primero de una serie de artículos indisimuladamente partidarios y en el que ni siquiera se mencionaban los peligros inherentes a las regasificadoras.  Sobre la función de los medios del establisment  en la formación de una “opinión pública” favorable a los intereses del lobby del gas, seguiremos profundizando en sucesivos artículos.

  • Según artículo escrito por Juan García Luján el 28 de noviembre de 2011 en su blog “Somos Nadie” y en Canarias Ahora bajo el título “¡S.O.S. Tenerife nos roba la regasificadora!”:

Fue ganar el PP y se arreglaron todos los problemas económicos. Aunque, eso sí, la prima de riesgo sigue algo estresada y la bolsa va cuesta abajo mientras Zapatero indulta a los banqueros para que se puedan reunir con Rajoy sin tener que pedir permiso de salida al juez de vigilancia penitenciaria, que eso retrasa mucho las decisiones. Aquí en las islas de repente hemos pasado de tener unos empresarios sin dinero, que se han visto obligados a despedir más de 100 mil trabajadores estos años, a tener unos inversores con mucho dinero pero frustrados por esas leyes que los frenan tanto. Ay, las leyes y la burocracia. Así no puede ser. Qué manía de proteger el territorio. Qué pesadez por vigilar si se cumplen los requisitos. Y esto solo pasa aquí, en Tenerife siempre se ponen de acuerdo. Y así nos va, que se nos querían llevar la regasificadora para Tenerife. En las tertulias de Tenerife suelen decir lo mismo pero al revés.

Menos mal que tenemos un alcalde que está pendiente de todo. Lo mismo se nos echa a correr con su perrito por el Parque Santa Catalina como un ciudadano más, oye, que desentierra la Gran Marina, aquel proyecto que paró la inculta Europa, que llegó a cuestionar la legalidad de algo tan lindo, que venía con 30 mil euros de pulseras, y cientos de miles de euros de publicidad institucional, que eran tiempos vacas gordas y se podía sacar la pasta de la caja, que ya habría tiempo de cerrar centros de salud cuando se gastara en propaganda casi todo porque “habíamos vividos por encima de nuestras posibilidades”.

Pues eso, que en estos próximos años de paraíso tenemos empresarios dispuestos a invertir. Deprimimos la avenida marítima (eso, eso, que se depriman las autovías, que ya está bien de que siempre nos deprimamos los mismos), quitamos esos almacenes de la Cruz Roja que sólo sirven para guardar comida y ropa para los africanos. Hacemos la Gran Marina y la Gran Regasificadora. La recuperación del Guiniguada, por ejemplo, puede esperar que eso no da pasta aunque las fotos quedaron muy lindas en la propaganda que pagamos en la campaña electoral de Pepa Luzardo.

¿Quién decidió todo esto?¿El pleno del ayuntamiento?¿El Cabildo?¿El Parlamento canario? Uy, qué preguntas más tontas. Que no estamos en tiempos de plenos, ni de instituciones, ni de organizaciones ciudadanas. En tiempos de la tecnocracia el capital, los señores del dinero, no necesitan disfrazarse de democracia, que no hay que asustar a la prima de riesgo. Esto de la Gran Marina lo dijo el alcalde Cardona a tres días de las elecciones generales (en las municipales dijo otras cosas más profundas que influyeron para lograr la mayoría absoluta con apenas 7 mil votos más).

En la campaña municipal Cardona no se molestó en explicar ni su nueva Gran Marina ni el contrato de su gran cuñada, estaba entretenido en contarnos otras promesas para incumplir: que iba a tener un despacho en la primera planta para que los vecinos no tuviéramos que montar al ascensor si queríamos ver al alcalde, que no iba a liberar a todos los concejales, etc, etc. etc.). Lo de la regasificadora fue la respuesta a un titular del periódico. Allí estaba nuestro alcalde, ante el miedo de que Tenerife se nos lleve la inversión, aquí estamos nosotros. Y detrás vino el presidente de la Autoridad Portuaria, a ofrecer La Isleta. Ninguna reunión de sus partidos, ningún encuentro con asociaciones de vecinos de la Isleta, digo yo, para disimular un poquito, para que parezca que las cosas se deciden atendiendo a un debate con la gente afectada y no simplemente atendiendo a las órdenes de los gascanes beneficiados.

Los vecinos de la Isleta tienen en su memoria colectiva aquel día de la década de los cincuenta en el que salieron de sus casas espantados, huyendo en dirección al mar, porque estalló el polvorín que tenían los militares en la Isleta. Los más viejos deberían contar aquella historia que el franquismo ocultó, para que se sepa que con la seguridad de la gente no debe jugarse.

Hablamos de la seguridad (curioso que la misma semana en el que un accidente con gas propano en un hotel provoca 2 muertos y 20 heridos esta gente saca la regasificadora), pero también deberíamos hablar del modelo energético, un debate que sigue sin hacerse porque Endesa (y los políticos de varios partidos que cobran de ella) no nos dejan. Los empresarios y políticos liberales que defienden la regasificadora no nos cuentan que se trata de poner dinero público (ellos que dicen que el mercado se basta por sí solito) para un negocio privado. Se recibirá de Europa más de 250 millones de subvención (¿pero no estábamos en contra de las subvenciones?) y el resto con nuestros impuestos y alguna inversión de Unelco y privada que recuperarán multiplicada por un montón. Con los 500 millones de euros para construir el monstruo en la Isleta se podrían fabricar 416 megawatios de energía eólica (actualmente en Gran Canaria sólo se fabrican 78 megawatios).

Pero los mismos que nos metieron en el modelo económico del cemento, los mismos que han apostado por el desarrollismo en contra del territorio, por la energía fósil, por obedecer a los intereses de una multinacional eléctrica que es la primera empresa de Canarias, los mismos que con un marco fiscal propio que garantiza rebajas de hasta el 90% de sus impuestos y subvenciones a sus importaciones y sus exportaciones, los mismitos que con todas esas particularidades fiscales han situado a Canarias a la cabeza del paro y en la cola de los salarios, son los mismitos que quieren meter una regasificadora en el paraje natural de la Isleta, y ponen a su servicio a los partidos políticos institucionales. Como diría el filósofo: ¡Hay que joderse!

Según articulo escrito por la redacción de Canarias Ahora bajo el título “LOS VECINOS RECHAZAN LA PROPUESTA DE CARDONA. La Isleta, ”con el hacha de guerra” contra la regasificadora”:

“El gas es una bomba dormida que en cualquier momento manda a la ciudad al séptimo cielo”, ha advertido Saturnino Martínez, portavoz vecinal.

Saturnino Martínez, portavoz de la Asociación de Vecinos de La Isleta, ha amenazado este lunes con “desempolvar el hacha de guerra” contra el Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria para mostrar su oposición a la oferta del alcalde, Juan José Cardona, de instalar la planta regasificadora en el puerto de La Luz y de Las Palmas.

El representante vecinal ha recordado en el programa El Correíllo, de CANARIAS AHORA RADIO, que la zona donde se ubicaría la infraestructura, la denominada península del Nido, está declarada como espacio natural protegido desde 1994. “Cardona debe regenerar la memoria, nuestra ciudad se merece otro trato. El gas es una bomba dormida que en cualquier momento manda a la ciudad al séptimo cielo”, ha advertido.

Martínez ha lamentado que vuelva a aparecer la máxima de “en esta ciudad, lo que nadie quiere a la Isleta va”  y anuncia batalla a la corporación municipal si no desiste en sus planes. “Nos movilizaremos de todas, todas”, ha aseverado el portavoz vecinal, quien espera reunirse próximamente con el alcalde para conocer los pormenores de la propuesta.

  • Según artículo publicado el 28 de noviembre de 2011 en Canarias Ahora bajo el título “Ciclo combinado frente a renovables”:

Y ustedes se preguntarán a qué demonios viene Gran Canaria y su capital a forzar de una manera tan abrupta la instalación de una central regasificadora cuando a ella se han opuesto tres de sus municipios que han avalado su postura en decenas de conferencias, jornadas, ciclos… que han patrocinado prestigiosos estudios sobre la materia y que han convencido a propios y extraños para hacer otra apuesta energética más sostenible e innovadora. Pues la respuesta es muy sencilla. Pese a que Gran Canaria reune unas excepcionales condiciones para las energías renovables, como la eólica, la solar o la hidroeléctrica, el empeño de los poderes invisibles ha ido siempre dirigido a frenar esas innovaciones con todo tipo de tretas, desde los constantes fracasos de los concursos de asignación de potencia eólica (ver pufo eólico I, II y III), hasta las pegas puestas por Aena para instalar nuevos molinos en la zona del aeropuerto, pasando por aquel proyecto de saltos de agua en las presas que Soria guardó cuatro años en un cajón del Cabildo porque, sencillamente, no convenía sacarlo entonces. Compañías como Endesa, que en lugares como Lugano (Italia) han hecho fuertes e interesantes apuestas por las centrales de gas offshore, sobre el mar, menos peligrosas e impactantes, las prefieren más baratas en Canarias para poder hacer más rentables sus inversiones recientes en centrales térmicas de ciclo combinado, como la de Juan Grande. Permanezcan atentos, porque tras el suministro de gas a las centrales vendrá una inmensa inversión en conducciones a los hoteles y luego en gas ciudad, lo que llevará aparejada más lentitud al proceso de implantación de las renovables. Cosas del surrealismo mágico que adorna a esta tierra.

  • Según artículo publicado en Canarias Ahora el 28 de noviembre de 2011 bajo el título “GASCAN QUIERE LA LUZ ANTE LA IMPOSIBILIDAD DE HACER LA REGASIFICADORA EN ARINAGA. Una regasificación impuesta”:

Bajo la amenaza de que la inversión del gas “se la pueden llevar a otra isla”, cunde el pánico y comienzan los movimientos para instalar la regasificadora de Gran Canaria en el Puerto de La Luz, dentro de la península de La Isleta, dentro del pulmón estratégico de la isla, de muchos depósitos de combustible y, lo que es más peligroso, junto al populoso barrio de La Isleta, que se va a poner la mar de contento cuando sus fuerzas vivas divulguen de las pretensiones del alcalde de la ciudad, Juan José Cardona. La inversión no se va a ir a otra isla porque, sencillamente, está prevista otra similar en Granadilla (Tenerife) donde los poderes invisibles hicieron a la perfección su trabajo: compraron los terrenos anexos a Granadilla cuando eran rústicos, presionaron para hacer allí un puerto con la excusa de la regasificadora y, alehop, convertidos en industriales los solares, todos a forrarse ahora. En Gran Canaria, Gascan, hasta hace poco en manos de constructores muy poderosos, quería que la operación se hiciera en el polígono y puerto de Arinaga, pero la feroz oposición de la Mancomunidad del Sureste (Ingenio, Agüimes y Santa Lucía), que ha alegado peligro cierto para la población, además de otros impactos ecológicos y visuales, lo ha impedido hasta el momento. Por eso, Gascan miró de inmediato para el otro puerto factible de la isla, el de La Luz, y una vez el PP se hizo con la alcaldía de la ciudad, ha puesto en marcha su plan B.

  • Según artículo publicado en Canarias Ahora el 28 de noviembre bajo el título “LA NECESIDAD DE GASCAN DE HACER LA REGASIFICADORA EN TIERRA LE LLEVA A UN MOVIMIENTO AMPLIO. El gas no es una ocurrencia de Cardona”:

La otra muestra de los movimientos que están produciendo ya en Canarias los poderes invisibles con la necesaria complicidad de determinadas administraciones y un buen número de medios informativos es el de las inversiones frustradas. Sobre la base de una legítima y bien fundada queja, la de la fuerte carga burocrática que desde hace años frena las inversiones en las islas, y sobre la mucho más popular necesidad de invertir en grandes proyectos para poder generar empleo en la segunda región europea con más parados, los grandes poderes se han conjurado para desbloquear operaciones que han sufrido bloqueo por diferentes motivos. En ese empeño por el desbloqueo y en nombre del progreso, se mezclan justas reclamaciones con injustas acusaciones, con maniqueismos contra ecologistas, anatemas contra alcaldes de izquierdas y manipulaciones informativas de todo color y pelaje. Como ocurriera en su día en Tenerife con las cuatro banderas del “progreso” (Granadilla, cierre del anillo insular, tercera pista del Reina Sofía y tendido eléctrico) ahora en Gran Canaria se han destapado tres hitos muy llamativos que se han colocado de repente sobre la mesa de los poderes públicos y los no públicos y sobre la mesa de los directores de medios informativos: la resucitada Gran Marina en el frente litoral de Las Palmas de Gran Canaria, un centro comercial de los Hermanos Domínguez en la Vega de Gáldar y una planta regasificadora de Gascan en la península de La Isleta, concretamente en el muelle de La Esfinge.