Texto y fotos de Salvador González Escovar.

Arbusto endémico de Gran Canaria, restringido su hábitat natural a la zona noroccidental de la isla. Se trata de una especie rupícola que crece en laderas rocosas y riscos, compartiendo hábitat con el pino canario, breo, jara, tomillos, etc.

El algafitón es un arbusto pequeño con hojas compuestas, imparipinnadas y estípulas muy grandes, con las hojuelas glaucas y los bordes aserrados.

Inflorescencias monoicas con forma de espiga alargada, erecta y ascendente, y de color crema, las flores femeninas en la parte superior de la espiga y las masculinas por debajo. Florece desde la primavera temprana hasta el verano, de febrero a julio.

Fruto con forma de nuez pequeña, de unos 2 mm. de tamaño, dura, marrón y cuadrangulada.

Es una especie de gran valor científico desde el punto de vista evolutivo y biogeográfico, ya que el género es endémico de Gran Canaria y presenta dos especies. Su reproducción óptima por semillas y su resistencia a las condiciones adversas hace apropiado su cultivo en jardines botánicos con vistas a su conservación. A pesar de eso, la especie se encuentra en situación vulnerable y poco satisfactoria debido a las talas y al pastoreo en su hábitat natural.

Anuncios

Texto y fotos de Salvador González Escovar.

Arbusto de hasta 1,5 m. de alto, muy ramificado desde la base.

Hojas enteras, de forma linear-lanceoladas, toscamente dentadas y pegajosas al tacto y de color verde claro.

Capítulos florales solitarios, de forma cónica, de donde surgen flósculos de color amarillo pálido o crema, todo ello en el extremo de largas, numerosas y erectas espigas. Brácteas involucrales sin apéndice, bordes fimbriados. Florece entre julio y agosto, fructificando en septiembre.

Fruto en forma de cerda esférica marrón que contiene multitud de diminutas semillas que se dispersan por el viento.

Esta especie de cabezón habita entre los 1.700 y 2.200 m.s.n.m., siendo endémica de las cumbres de Tenerife, en Las Cañadas del Teide, Cumbres de Vilaflor y de Güímar, habitando zonas de derrubios, escorias, grietas de acantilados y en suelos pumíticos compactados, siendo localmente abundante en algunos de los lugares citados anteriormente y entrando en contacto con el pinar en determinadas zonas.

Texto y fotos de Salvador González Escovar.

La amargosa es un arbusto de hasta 1 metro de altura, de tallo grisáceo y follaje verde glauco con hojas carnosas y gruesas, las cuales tienen hasta 5 cm de largo y forma ovada u ovado-lanceolada y dentadas hacia la punta.

Destaca por su elegante porte y sus capítulos de flores amarillas. Es endémica de Tenerife, bastante rara, muy localizada y limitada a la región del parque rural de Teno, habitando desde los 50 hasta los 400 m. de altura, excepcionalmente hasta los 700-800 m., y en riscos basálticos inaccesibles con orientación solana, y de carácter fundamentalmente rupícola debido a la presión de ganado asilvestrado y a la actividad humana, siendo la única representante del genero endémico Vieraea, nombre dedicado al célebre historiador y naturalista canario Viera y Clavijo.

Florece y fructifica en primavera y verano.

Especie de indudable valor científico, tratándose de una auténtica joya botánica, por su rareza que provoca que se encuentre amenazada de extinción y también por tratarse de un género monoespecífico.

Texto y fotos de Salvador González Escovar.

Arbusto de hasta 1 m. de alto, aspecto achaparrado y ramas tortuosas. Hojas de forma lanceolada a elíptica, muy vellosas, con bordes ciliados y plateados.

Hojas más pequeñas y de un color verde más apagado que en la jara típica del pinar canario.

Floración abundante con pétalos rosados, cápsulas vellosas, floreciendo entre los meses de mayo y julio, fructificando en julio-agosto, siendo eficaz su reproducción por semillas.

La jara de Las Cañadas del Teide es un endemismo local muy amenazado debido al pastoreo durante épocas pasadas en las cumbres de Tenerife, aunque en la actualidad se observa como la especie se recupera a partir de viejos ejemplares que sobreviven en acantilados, formándose rodales de jóvenes plántulas en las zonas de piedemonte, pareciendo existir un incremento en el número de individuos.

Se conocen cuatro poblaciones en áreas muy puntuales del parque nacional, en su parte oriental y occidental, en torno a altitudes de 2.200 m.s.n.m.

Aunque es posible ver esta planta refugiada en acantilados, su mejor desarrollo lo adquiere en zonas de derrubios y canchales, especialmente en aquellos lugares donde las cenizas volcánicas han ayudado a la formación de un sustrato más propicio.

Texto y fotos de Salvador González Escovar.

 

Arbusto pequeño muy ramificado, de hojas compuestas con tomento patente, imparipinnadas, foliolos pequeños con bordes dentados y de color verde brillante por el haz y apagado por el envés.

Planta monoica, flores masculinas y femeninas separadas en la misma inflorescencia, floreciendo en primavera y fructificando en verano.

Frutos aplanados, de forma subglobosa.

El rosal del guanche es una planta endémica de las cumbres de Tenerife y La Palma, en alto grado de amenaza debido al bajo número de ejemplares en ambas islas, a causa principalmente de la predación que sufren por parte de herbívoros introducidos, como muflones y arruís, además de ser objeto de coleccionistas y floristas.

Habita por encima de los 1.800 m.s.n.m., participando de las comunidades arbustivas rupícolas, probablemente como refugio a la antigua depredación por parte del ganado caprino, en el sector suroccidental del parque nacional de Las Cañadas del Teide y cumbres noroccidentales de la Caldera de Taburiente.

Texto y fotos de Salvador González Escovar.

 

Arbusto de hasta 1.5 metros de alto con grandes rosetas elevadas de hojas estipuladas y compuestas imparipinnadas, las hojuelas con un número variable entre 7 y 11, brillantes por el haz y de bordes dentados, cortamente pecioladas y de forma estrechamente ovada.

Inflorescencias suberectas con pequeñas flores rojizas, floreciendo entre marzo y mayo, fructificando entre mayo y julio, y reproduciéndose con facilidad por semillas y esquejes.

Fruto subgloboso, pequeño de unos 4 mm. de diámetro.

Es una especie exclusiva de Gran Canaria, donde además es muy rara (se estima que quizá no llegue al centenar de individuos la población natural) y creciendo en una extensión bastante limitada, en los Riscos de Tirajana y al oeste de La Culata, alrededor de los 1.600 metros de altitud, con marcado carácter rupícola en laderas rocosas y sobre riscos, dentro del piso bioclimático del pinar canario y acompañada de especies como la margarita plateada, bejeque rosado, escobón, mosquera de Tirajana y retama amarilla.

Texto y fotos de Salvador González Escovar.

Hierba perenne con rizoma. Tallos de hasta 60 cm. de largo, a menudo leñoso por la base.

Hojas basales grandes, de forma ovada.

Flores en cimas escorpioides apareadas, cáliz con pelos ganchudos. Corola azulada, a veces rosada de hasta 1 cm.

Planta común en los bosques de laurisilva de las islas centrales y occidentales.

Texto y fotos de Salvador González Escovar.

Arbusto de hasta 50 cm., muy ramificado desde la base, con hojas lineares o lanceoladas, algodonosas por ambas caras y bordes con espinas.

Inflorescencias en largos pedúnculos de hasta 50 cm., con entre 3 y 6 capítulos amarillentos de 1 cm. de diámetro cada uno. Florece entre julio y septiembre.

La malpica es un endemismo local de Las Cañadas del Teide, creciendo sobre terrenos pumíticos, zona de derrubios, grietas de rocas basálticas y lava, entre los 1.700 y 2.100 m. de altitud. También aparece en la parte superior de los pinares de Arico y Vilaflor, formando parte del sotobosque del mismo.

La especie se encuentra bien representada en la cumbre insular, especialmente en lo alto de la vertiente sur, donde forma amplios rodales, aunque antiguamente se encontraba amenazada por el sobrepastoreo en la zona  y por la presencia de los muflones.

 

Texto y fotos de Salvador González Escovar.

Mata leñosa de porte pulviniforme, tallos cortos, muy ramificados con las hojas densamente blanco tomentosas, alargadas, de forma ovada-lanceoladas y largos peciolos.

Inflorescencias con raquis largos, rematados en espicastros terminales de flores blanco-amarillentas. Florece y fructifica normalmente de junio a septiembre.

Es una planta xerófila y heliófila, habitando en las fisuras y gleras de los acantilados y borde superior de los sectores sur y sureste del parque nacional de Las Cañadas del Teide, formando parte del cortejo florístico que se desarrolla en los claros del retamar-codesar, y habitando entre los 2.000 y 2.500 m.s.n.m., tratándose por tanto de un endemismo botánico local del parque nacional.

Texto y fotos de Salvador González Escovar.

Planta perenne con tronco leñoso y con abundantes restos de peciolos escuamiformes, ramas pubescentes, muy surcadas. Hojas basales unipinnadas, segmentos de ovados a rotundos, toscamente dentados, blanco-pubescentes.

Inflorescencia umbeliforme de color blanco.

Fruto subglobular, velloso-aterciopelado al tacto.

El perejil de cumbre es un endemismo botánico de la zona subalpina de las Cañadas del Teide en Tenerife y de las cumbres de la Caldera de Taburiente en La Palma, localmente abundante entre los 1.900 y 2.500 m. de altura aproximadamente, habitando preferentemente zonas rocosas, grietas de riscos y laderas pedregosas.