VOLCÁN DE LA BOTIJA

12 febrero, 2017

1622071_1104019469663737_6302949187875414029_n

Fotos y texto de Salvador González Escovar.

Este corto pateo comienza en el mirador existente junto a la Montaña Samara, la cual también puede ser subida sin dificultad, ascendiendo por terreno de cenizas volcánicas en todo momento y entre manchas de pinar canario y retamar-codesar que van encontrando sustento.

12376666_1104019679663716_2677290880314865166_n

El Volcán de La Botija está cerca, ocultando parcialmente la panorámica del complejo Teide- Pico Viejo al comenzar a caminar. Poco más arriba se puede rodear el cono, descendiendo al punto de partida por el otro lado, y también subir directamente al alto de La Botija, desde donde las vistas son espectaculares 360º a la redonda, con el denominador común del desolado, siniestro, vigoroso, cenizo, lunático y primigenio sustrato lávico que nos hace imaginar la violencia del interior del planeta que fue cocinando a fuego lento la corteza terrestre hasta abrirse paso al exterior, originando uno de los territorios más jóvenes, geológicamente hablando, de la isla, con poco más de 200 años, o incluso menos, en contacto con la atmósfera.

1044731_1104019226330428_1273477214995778909_n

Mirando ladera abajo desde lo alto del Volcán de La Botija, esta inmensa dorsal volcánica se extiende entre pinares, montículos volcánicos y otras coladas y campos de lava, y parece enlazar finalmente con los escarpes del Macizo de Teno, mientras hacia arriba se divisan otros dispersos, desfigurados y oscuros conos como la Montaña de la Cruz de Tea y la Montaña Reventada, de la cual se entiende su denominación al contemplarla abierta por la mitad debido a la boca eruptiva que originó además una caótica lengua de lava ladera abajo. La vida se abre paso poco a poco en este territorio aparentemente hostil a cualquier forma vital animal o vegetal y algún pino aislado ya se aventura a conquistar sus márgenes

12141627_1104020269663657_6919705431389756215_n

Sin solución de continuidad, todo este mundo volcánico propio de otro mundo está coronado por la espectacular mole del conjunto Pico Viejo, más cercano, y el Pico del Teide, detrás de él, en una de las visiones más impresionantes y sobrecogedoras de las isla, donde en lo que una vez fue rugido y autodestrucción por parte de las fuerzas vivas del planeta ahora consigue trasmitir paz, armonía, creatividad y serenidad a quien lo contemple.

1656219_1104019646330386_3201302718302496268_n

Se puede seguir la travesía, sin ganar excesiva altura, hasta el mirador de Las Narices del Teide, enlazando para ello con el sendero que sube al Pico Viejo desde el citado mirador.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: