HIJA

29 noviembre, 2011

Hija:

La hija (Prunus lusitanica ssp. hixa) es una subespecie endémica de Canarias. Pertenece a la familia de las rosáceas.
Es un árbol de hasta 10 metros de altura, cuyo tronco tiene una corteza más o menos lisa y grisácea. La copa es amplia y tupida, con las ramas inferiores tendidas.

Las hojas son de color verde oscuro con peciolos y ramitas rojizas, dispuestas de forma alterna alrededor de las ramas en un mismo plano. La forma de las hojas es oblongo-lanceoladas, de 10 a 15 cm. de largo y de 3 a 4cm. de ancho. Sus bordes son dentados o crenados y la punta se estrecha formando una “punta goteante” o acuminada.

Las flores se disponen en racimos terminales alargados, de color blanco, muy vistosas en conjunto, aunque cada una de las flores que forma el racimo es pequeña.

El fruto es una baya ovoide o subglobosa, de color negro-púrpura en la madurez, entre 6 y 8 mm. de longitud.

Este árbol se distribuye por las islas de Tenerife, Gran Canaria (rara) y La Gomera, habitando las laderas y valles más húmedos de los bosques de laurisilva, donde puede ser localmente abundante, entre los 600 y 900 metros de altura sobre el nivel del mar.

Además de propagarse por semillas, resulta más fácil su reproducción mediante esquejes basales.

Texto y foto de Salvador González Escovar

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  • Según artículo publicado en el blog Conoce la Isleta el 27 de noviembre de 2011 bajo el título “En que beneficia una gasificadora la vida de mi hijo???”:

Nuestro nuevo Alcalde quiere colocar una gasificadora en La Isleta, más concretamente será en la cantera del Roque Ceniciento… junto al Paisaje Natural de La Isleta y no muy lejos del barrio…

Y yo me pregunto; todo esto en qué beneficiará la vida de mi hijo?

A)  En pocos años podrá comprar una casa a muy buen precio… seamos realistas, nadie quiere vivir ni comprar una casa cerca de una gasificadora… las viviendas de La Isleta perderán valor… dormir no dormirá tranquilo, pero su hipoteca será baja…

B) Tras instalar la gasificadora supongo que dejaran atracar en el Puerto a esos barcos de gas que siempre fondean fuera de la bahía, por detras de La Isleta… por medidas de seguridad… lo interesante es que mi hijo podrá acercarse al muelle y ver estos inmensos barcos de cerca…

C) Supondrá más tráfico de camiones y coches hacia La Isleta… seguro que la situación será tan inaguantable que verá como se termina por solucionar el problema de los atascos en el Puerto…

D) Es posible que encuentre un trabajo en la planta gasificadora, desde hace tiempo se interesa mucho por las energias renovables, me pregunta por esos molinos de viento, y por esas placas tan raras, yo le explico que es energía limpia… pero que nuestras autoridades prefieren invertir en gas…

E) Incluso La Playa de las Canteras dejará de ser lo que es, debido a la influencia de las corrientes y de los vientos, puede que la conviertan en una playa sin atractivo, incluso contaminada en el peor de los casos… podrá jugar al fútbol sin preocuparse de que la policia le quite la pelota…

F) Y por último, quizas sus hijos podrán ver algún día recolocados esos tanques de gasoil que muchos vecinos piden sean instalados en el interior del Puerto, por medidas de seguridad… en efecto he dicho sus hijos…

Vivir en La Isleta será una maravilla, tráfico rodado asfixiante, contaminación debido al gran tráfico portuario, sin zonas verdes, pero con un Paisaje Natural ocupado por militares que no paran de realizar pruebas de tiro y maniobras con helicópteros, etc… justo encima de nuestras casas… y ahora una gasificadora… sin duda La Isleta es un barrio industrial… olvidado y maltratado… estrujado por el Puerto por una lado y los militares por el otro…

En definitiva tendremos a los militares haciendo pruebas de tiro junto a la gasificadora…

  • Según articulo escrito por Arturo Inglott en Canarias Semanal el 28 de noviembre de 2011 bajo el título “El alcalde de Las Palmas pretende imponer a la capital unas instalaciones cuyos accidentes han provocado miles de víctimas mortales. CARDONA, “EL PLEITO” Y EL LOBBY DEL GAS NATURAL”:

A finales de la pasada semana, el alcalde de Las Palmas de G.C., Juan José Cardona, aprovechaba uno de los plenos municipales para ofrecer esta ciudad como emplazamiento de la planta de  regasificación con la que se pretende introducir el Gas Natural en Gran Canaria. “El próximo lunes  -aseguraba el primer edil derechista – plantearé en el consejo de administración de la autoridad portuaria la disponibilidad para ubicar  en el puerto la planta proyectada para Arinaga “.

Como se recordará, el proyecto de instalar esta instalación en la citada localidad se ha topado hasta el momento con la oposición de la Mancomunidad del Sureste. Paradójicamente, esta oposición se encuentra encabezada por el alcalde de Agüimes Antonio Morales, que hace algunos años impuso  a su vez, contra la opinión de ecologistas y  movimientos sociales, la construcción del puerto de Arinaga en el que hoy se pretende ubicar la regasificadora. Pero, contradicciones y responsabilidades históricas aparte, resulta preciso reconocer que los argumentos esgrimidos hoy por Morales resultan incontestables. En el más corto plazo, el primer edil de Agüimes ha alertado sobre los peligros de situar una instalación de estas características en las cercanías de una zona habitada, tal y como ahora pretende  hacer su homólogo capitalino. Las declaraciones de Juan José Cardona en el sentido de la supuesta “seguridad” de esta plantas, chocan de bruces con la realidad. Regasificadoras como las que el alcalde del PP desea ubicar en el Puerto de La Luz han sufrido accidentes  con miles de víctimas mortales en todo el mundo. En 1984, el siniestro de una planta de gas licuado en San Juan de Ixhuatepec (México) provocó 5.000 muertos, 4.200 heridos y más de mil desaparecidos.  Ardieron 6.500 toneladas y las llamaradas alcanzaron 300 metros de altura.  La radiación térmica fue tal que solo se consiguió reconocer al 2% de los cadáveres y unas 20 hectáreas de superficie fueron afectadas por la explosión y la radiación. En 2004 otro accidente en una planta de Argelia costó 27 muertos y 80 heridos. La lista incluye también  plantas accidentadas en New York, Maryland, etc.

Un gran negocio para unos pocos, una hipoteca para Canarias

Pero además de estos enormes peligros, la introducción del Gas Natural Licuado en Canarias  -como supuesta “alternativa” o complemento del petróleo- significaría profundizar de manera suicida en la dependencia energética de los combustibles fósiles. Un modelo con una fecha de caducidad cada vez más cercana. No se trata solamente de una energía contaminante que aumenta el problema de la polución medioambiental y agrava el cambio climático, sino que, al igual que sucede con el crudo, el cénit de la producción de gas es inminente. Un estudio del prestigioso geólogo Euarn Mearns estima que en el caso de los  países productores del norte de África (Libia, Egipto y Argelia), este cénit podría alcanzarse en el  año 2015, fecha a partir de la cual la producción  comenzará a declinar. En un escenario mundial de oferta creciente el primer efecto del cénit será un aumento espectacular de los precios que, por sí sólo, podría llevar al colapso una economía tan frágil como la canaria. Así las cosas, parece lógico pensar que cualquier planeamiento sensato que aspire a impulsar un verdadero “progreso” para las Islas exigiría, entre otras cambios económicos y políticos estructurales, orientar los recursos disponibles hacia el desarrollo de las fuentes de energía limpias y renovables, explotando las inmejorables condiciones que para ello ofrece el Archipiélago.

La “sensatez” o la mesura, sin embargo, resultan incompatibles con el interés privado de las compañías capitalistas – regidas por la búsqueda del máximo beneficio– y consecuentemente de las actuaciones de sus representantes políticos. Para comprender el empeño de los gobiernos autonómico y español en introducir el Gas Natural en las Islas, pese a la hipoteca de futuro que esto supondrá para la inmensa mayoría de los canarios, resulta preciso conocer , pues, quienes obtendrán multimillonarios beneficios con el negocio.

En el año 2005, el Gobierno regional  privatizaba a dedo la Compañía Transportista de Gas de Canarias SA (GASCAN).  Para repartir el pastel  se creó ad hoc la entidad Regional Canaria de Energía S.L., integrada por un “selecto” grupo de empresarios de las dos provincias que se hicieron con el 40% de GASCAN por el más que módico precio de 1,6 millones de euros.  Estos empresarios constituyeron sendas Sociedades Anónimas para canalizar su productiva inversión.  Una en Las Palmas, denominada Agrupación Energética de Canarias, S.A. y formada por Lopesan, Satocan, Astican, Pérez Moreno, Laymos y Pedro Agustín del Castillo.  La otra en Tenerife, bajo la denominación de Inversiones Energéticas de Tenerife, S.A. Como accionistas de esta última figuran las empresas de Pedro Suárez, Antonio Plasencia, José Fernando Rodríguez de Azero y Pedro Luis Cobiella. El pasado mes de septiembre la compañía Enegas – participada por  Omán Oil Company, el banco Mare Nostrum, Cajastur, BBK y otros fondos de inversiones ingleses y americanos – compraba las acciones de los empresarios canarios, haciéndose con el 41,94% de la compañía. El resto queda repartido entre Endesa (47,18%) y Sodecan -empresa pública perteneciente al Gobierno de Canarias-  con u 10,88%.

En este contexto, y con tan poderosos grupos empresariales de por medio, no es extraño que los esfuerzos institucionales para tratar de imponer el GNL en las islas se hayan intensificado en las últimas fechas. En Gran Canaria,  coincidiendo con las declaraciones de Juan José Cardona, el diario La Provincia iniciaba el viernes 25 de noviembre una campaña mediática basada en el procedimiento de avivar el pleito insular, que tantos servicios ha prestado a lo largo de los siglos  a las burguesías isleñas.  “Gascan se lleva su sede fiscal a Tenerife por el bloqueo de la gasificadora grancanaria. La isla tinerfeña recibirá una inversión de 245 millones por esta infraestructura” – titulaba el diario de Prensa Ibérica en el primero de una serie de artículos indisimuladamente partidarios y en el que ni siquiera se mencionaban los peligros inherentes a las regasificadoras.  Sobre la función de los medios del establisment  en la formación de una “opinión pública” favorable a los intereses del lobby del gas, seguiremos profundizando en sucesivos artículos.

  • Según artículo escrito por Juan García Luján el 28 de noviembre de 2011 en su blog “Somos Nadie” y en Canarias Ahora bajo el título “¡S.O.S. Tenerife nos roba la regasificadora!”:

Fue ganar el PP y se arreglaron todos los problemas económicos. Aunque, eso sí, la prima de riesgo sigue algo estresada y la bolsa va cuesta abajo mientras Zapatero indulta a los banqueros para que se puedan reunir con Rajoy sin tener que pedir permiso de salida al juez de vigilancia penitenciaria, que eso retrasa mucho las decisiones. Aquí en las islas de repente hemos pasado de tener unos empresarios sin dinero, que se han visto obligados a despedir más de 100 mil trabajadores estos años, a tener unos inversores con mucho dinero pero frustrados por esas leyes que los frenan tanto. Ay, las leyes y la burocracia. Así no puede ser. Qué manía de proteger el territorio. Qué pesadez por vigilar si se cumplen los requisitos. Y esto solo pasa aquí, en Tenerife siempre se ponen de acuerdo. Y así nos va, que se nos querían llevar la regasificadora para Tenerife. En las tertulias de Tenerife suelen decir lo mismo pero al revés.

Menos mal que tenemos un alcalde que está pendiente de todo. Lo mismo se nos echa a correr con su perrito por el Parque Santa Catalina como un ciudadano más, oye, que desentierra la Gran Marina, aquel proyecto que paró la inculta Europa, que llegó a cuestionar la legalidad de algo tan lindo, que venía con 30 mil euros de pulseras, y cientos de miles de euros de publicidad institucional, que eran tiempos vacas gordas y se podía sacar la pasta de la caja, que ya habría tiempo de cerrar centros de salud cuando se gastara en propaganda casi todo porque “habíamos vividos por encima de nuestras posibilidades”.

Pues eso, que en estos próximos años de paraíso tenemos empresarios dispuestos a invertir. Deprimimos la avenida marítima (eso, eso, que se depriman las autovías, que ya está bien de que siempre nos deprimamos los mismos), quitamos esos almacenes de la Cruz Roja que sólo sirven para guardar comida y ropa para los africanos. Hacemos la Gran Marina y la Gran Regasificadora. La recuperación del Guiniguada, por ejemplo, puede esperar que eso no da pasta aunque las fotos quedaron muy lindas en la propaganda que pagamos en la campaña electoral de Pepa Luzardo.

¿Quién decidió todo esto?¿El pleno del ayuntamiento?¿El Cabildo?¿El Parlamento canario? Uy, qué preguntas más tontas. Que no estamos en tiempos de plenos, ni de instituciones, ni de organizaciones ciudadanas. En tiempos de la tecnocracia el capital, los señores del dinero, no necesitan disfrazarse de democracia, que no hay que asustar a la prima de riesgo. Esto de la Gran Marina lo dijo el alcalde Cardona a tres días de las elecciones generales (en las municipales dijo otras cosas más profundas que influyeron para lograr la mayoría absoluta con apenas 7 mil votos más).

En la campaña municipal Cardona no se molestó en explicar ni su nueva Gran Marina ni el contrato de su gran cuñada, estaba entretenido en contarnos otras promesas para incumplir: que iba a tener un despacho en la primera planta para que los vecinos no tuviéramos que montar al ascensor si queríamos ver al alcalde, que no iba a liberar a todos los concejales, etc, etc. etc.). Lo de la regasificadora fue la respuesta a un titular del periódico. Allí estaba nuestro alcalde, ante el miedo de que Tenerife se nos lleve la inversión, aquí estamos nosotros. Y detrás vino el presidente de la Autoridad Portuaria, a ofrecer La Isleta. Ninguna reunión de sus partidos, ningún encuentro con asociaciones de vecinos de la Isleta, digo yo, para disimular un poquito, para que parezca que las cosas se deciden atendiendo a un debate con la gente afectada y no simplemente atendiendo a las órdenes de los gascanes beneficiados.

Los vecinos de la Isleta tienen en su memoria colectiva aquel día de la década de los cincuenta en el que salieron de sus casas espantados, huyendo en dirección al mar, porque estalló el polvorín que tenían los militares en la Isleta. Los más viejos deberían contar aquella historia que el franquismo ocultó, para que se sepa que con la seguridad de la gente no debe jugarse.

Hablamos de la seguridad (curioso que la misma semana en el que un accidente con gas propano en un hotel provoca 2 muertos y 20 heridos esta gente saca la regasificadora), pero también deberíamos hablar del modelo energético, un debate que sigue sin hacerse porque Endesa (y los políticos de varios partidos que cobran de ella) no nos dejan. Los empresarios y políticos liberales que defienden la regasificadora no nos cuentan que se trata de poner dinero público (ellos que dicen que el mercado se basta por sí solito) para un negocio privado. Se recibirá de Europa más de 250 millones de subvención (¿pero no estábamos en contra de las subvenciones?) y el resto con nuestros impuestos y alguna inversión de Unelco y privada que recuperarán multiplicada por un montón. Con los 500 millones de euros para construir el monstruo en la Isleta se podrían fabricar 416 megawatios de energía eólica (actualmente en Gran Canaria sólo se fabrican 78 megawatios).

Pero los mismos que nos metieron en el modelo económico del cemento, los mismos que han apostado por el desarrollismo en contra del territorio, por la energía fósil, por obedecer a los intereses de una multinacional eléctrica que es la primera empresa de Canarias, los mismos que con un marco fiscal propio que garantiza rebajas de hasta el 90% de sus impuestos y subvenciones a sus importaciones y sus exportaciones, los mismitos que con todas esas particularidades fiscales han situado a Canarias a la cabeza del paro y en la cola de los salarios, son los mismitos que quieren meter una regasificadora en el paraje natural de la Isleta, y ponen a su servicio a los partidos políticos institucionales. Como diría el filósofo: ¡Hay que joderse!

Según articulo escrito por la redacción de Canarias Ahora bajo el título “LOS VECINOS RECHAZAN LA PROPUESTA DE CARDONA. La Isleta, ”con el hacha de guerra” contra la regasificadora”:

“El gas es una bomba dormida que en cualquier momento manda a la ciudad al séptimo cielo”, ha advertido Saturnino Martínez, portavoz vecinal.

Saturnino Martínez, portavoz de la Asociación de Vecinos de La Isleta, ha amenazado este lunes con “desempolvar el hacha de guerra” contra el Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria para mostrar su oposición a la oferta del alcalde, Juan José Cardona, de instalar la planta regasificadora en el puerto de La Luz y de Las Palmas.

El representante vecinal ha recordado en el programa El Correíllo, de CANARIAS AHORA RADIO, que la zona donde se ubicaría la infraestructura, la denominada península del Nido, está declarada como espacio natural protegido desde 1994. “Cardona debe regenerar la memoria, nuestra ciudad se merece otro trato. El gas es una bomba dormida que en cualquier momento manda a la ciudad al séptimo cielo”, ha advertido.

Martínez ha lamentado que vuelva a aparecer la máxima de “en esta ciudad, lo que nadie quiere a la Isleta va”  y anuncia batalla a la corporación municipal si no desiste en sus planes. “Nos movilizaremos de todas, todas”, ha aseverado el portavoz vecinal, quien espera reunirse próximamente con el alcalde para conocer los pormenores de la propuesta.

  • Según artículo publicado el 28 de noviembre de 2011 en Canarias Ahora bajo el título “Ciclo combinado frente a renovables”:

Y ustedes se preguntarán a qué demonios viene Gran Canaria y su capital a forzar de una manera tan abrupta la instalación de una central regasificadora cuando a ella se han opuesto tres de sus municipios que han avalado su postura en decenas de conferencias, jornadas, ciclos… que han patrocinado prestigiosos estudios sobre la materia y que han convencido a propios y extraños para hacer otra apuesta energética más sostenible e innovadora. Pues la respuesta es muy sencilla. Pese a que Gran Canaria reune unas excepcionales condiciones para las energías renovables, como la eólica, la solar o la hidroeléctrica, el empeño de los poderes invisibles ha ido siempre dirigido a frenar esas innovaciones con todo tipo de tretas, desde los constantes fracasos de los concursos de asignación de potencia eólica (ver pufo eólico I, II y III), hasta las pegas puestas por Aena para instalar nuevos molinos en la zona del aeropuerto, pasando por aquel proyecto de saltos de agua en las presas que Soria guardó cuatro años en un cajón del Cabildo porque, sencillamente, no convenía sacarlo entonces. Compañías como Endesa, que en lugares como Lugano (Italia) han hecho fuertes e interesantes apuestas por las centrales de gas offshore, sobre el mar, menos peligrosas e impactantes, las prefieren más baratas en Canarias para poder hacer más rentables sus inversiones recientes en centrales térmicas de ciclo combinado, como la de Juan Grande. Permanezcan atentos, porque tras el suministro de gas a las centrales vendrá una inmensa inversión en conducciones a los hoteles y luego en gas ciudad, lo que llevará aparejada más lentitud al proceso de implantación de las renovables. Cosas del surrealismo mágico que adorna a esta tierra.

  • Según artículo publicado en Canarias Ahora el 28 de noviembre de 2011 bajo el título “GASCAN QUIERE LA LUZ ANTE LA IMPOSIBILIDAD DE HACER LA REGASIFICADORA EN ARINAGA. Una regasificación impuesta”:

Bajo la amenaza de que la inversión del gas “se la pueden llevar a otra isla”, cunde el pánico y comienzan los movimientos para instalar la regasificadora de Gran Canaria en el Puerto de La Luz, dentro de la península de La Isleta, dentro del pulmón estratégico de la isla, de muchos depósitos de combustible y, lo que es más peligroso, junto al populoso barrio de La Isleta, que se va a poner la mar de contento cuando sus fuerzas vivas divulguen de las pretensiones del alcalde de la ciudad, Juan José Cardona. La inversión no se va a ir a otra isla porque, sencillamente, está prevista otra similar en Granadilla (Tenerife) donde los poderes invisibles hicieron a la perfección su trabajo: compraron los terrenos anexos a Granadilla cuando eran rústicos, presionaron para hacer allí un puerto con la excusa de la regasificadora y, alehop, convertidos en industriales los solares, todos a forrarse ahora. En Gran Canaria, Gascan, hasta hace poco en manos de constructores muy poderosos, quería que la operación se hiciera en el polígono y puerto de Arinaga, pero la feroz oposición de la Mancomunidad del Sureste (Ingenio, Agüimes y Santa Lucía), que ha alegado peligro cierto para la población, además de otros impactos ecológicos y visuales, lo ha impedido hasta el momento. Por eso, Gascan miró de inmediato para el otro puerto factible de la isla, el de La Luz, y una vez el PP se hizo con la alcaldía de la ciudad, ha puesto en marcha su plan B.

  • Según artículo publicado en Canarias Ahora el 28 de noviembre bajo el título “LA NECESIDAD DE GASCAN DE HACER LA REGASIFICADORA EN TIERRA LE LLEVA A UN MOVIMIENTO AMPLIO. El gas no es una ocurrencia de Cardona”:

La otra muestra de los movimientos que están produciendo ya en Canarias los poderes invisibles con la necesaria complicidad de determinadas administraciones y un buen número de medios informativos es el de las inversiones frustradas. Sobre la base de una legítima y bien fundada queja, la de la fuerte carga burocrática que desde hace años frena las inversiones en las islas, y sobre la mucho más popular necesidad de invertir en grandes proyectos para poder generar empleo en la segunda región europea con más parados, los grandes poderes se han conjurado para desbloquear operaciones que han sufrido bloqueo por diferentes motivos. En ese empeño por el desbloqueo y en nombre del progreso, se mezclan justas reclamaciones con injustas acusaciones, con maniqueismos contra ecologistas, anatemas contra alcaldes de izquierdas y manipulaciones informativas de todo color y pelaje. Como ocurriera en su día en Tenerife con las cuatro banderas del “progreso” (Granadilla, cierre del anillo insular, tercera pista del Reina Sofía y tendido eléctrico) ahora en Gran Canaria se han destapado tres hitos muy llamativos que se han colocado de repente sobre la mesa de los poderes públicos y los no públicos y sobre la mesa de los directores de medios informativos: la resucitada Gran Marina en el frente litoral de Las Palmas de Gran Canaria, un centro comercial de los Hermanos Domínguez en la Vega de Gáldar y una planta regasificadora de Gascan en la península de La Isleta, concretamente en el muelle de La Esfinge.

En este artículo intentaré evidenciar el coste de oportunidad y de cómo toda una sociedad es  embarcada a destinar los escasos recursos públicos en infraestructuras de dudosa y no demostrada rentabilidad pública o social como ya he explicado extensamente en artículos anteriores (para quien quiera tomar referencias están publicados en esta web).

Resumo brevemente las afecciones de la 3ª pista del Aeropuerto de Gran Canaria para no perder la visión de conjunto: 5.000 personas expropiadas, 45.000 personas afectadas por las nuevas huellas sonoras y perjudicadas en su patrimonio y calidad de vida, 5 municipios condicionados en sus planes generales de ordenación, 10 municipios afectados por las servidumbres aeronáuticas.

Hace poco más de un año, el consejero de Obras Públicas y Transportes del Gobierno de Canarias tuvo que comparecer en el Parlamento de Canarias para informar sobre las obras de nuevas carreteras que tendrían que ejecutarse en la GC-1 (autovía que va desde Las Palmas de Gran Canaria al Sur de la isla) con motivo de la 3ª pista del Aeropuerto de Gran Canaria.

El consejero reconoció que la Variante Aeroportuaria fue concebida para dar respuesta a la 3ª pista del Aeropuerto y que la actual GC-1 desaparecería como tal para convertirse, a su paso por el recinto aeroportuario, en una vía interna de servicios. La Variante se iniciaría a la altura del Polígono Industrial de Salinetas, y finalizaría, retomando de nuevo la actual GC-1, a la altura de El Carrizal, obligando a subir por encima de El Goro, cerca de Cuatro Puertas, a quienes quieran hacer su destino hacia el Sur. Es decir, la 3ª pista del Aeropuerto de Gran Canaria traería también como consecuencia el desvío de la principal vía de comunicación por carretera de la isla, siendo el área de mayor población y dinamismo económico. Este desvío, aparte de requerir aún más expropiaciones y mayor ocupación de territorio, provocaría que quienes actualmente utilizan esta vía para desplazarse al Sur, tengan que hacer más trayecto y a mayor cota, retrasando y entorpeciendo sus movimientos.

Esta situación servirá como excusa al Gobierno de Canarias y al Cabildo Insular para justificar la creación de una nueva Autovía. Esta es la conocida como Vía Tangencial de Telde que pretende enlazar la Circunvalación de Las Palmas de Gran Canaria con la  Variante Aeroportuaria a la altura del El Goro. Se trata de una nueva autovía de 6 carriles, similar a la actual GC-1 en su dimensión, pero trazada por el interior. Esta vía junto con la Variante Aeroportuaria, es evidente que afecta a su paso con viaductos, túneles y falsos túneles, a numerosos barrios, áreas agrícolas, así como zonas industriales y naturales de los municipios de Las Palmas de Gran Canaria, Telde e Ingenio. No hay que dejar de mencionar que el coste económico aproximado de esta barbaridad, al menos lo reflejado en los planes territoriales especiales, es de 265 millones de euros.

Por lo tanto a las consecuencias de la 3ª pista del Aeropuerto, que ya se ha explicado en artículos anteriores, hay que añadirle el impacto de la Vía Tangencial y de la Variante Aeroportuaria sobre las poblaciones y el territorio, siendo el municipio más perjudicado el de Telde. Pueblos y barrios como los de Marzagán, Jinámar, Caserones Alto y Bajo, La Higuera Canaria, Tara, La Herradura, San José de Las Longueras, El Cascajo, El Ejido, La Rocha, Medianías, Lomo Cementerio, Jerez, El Goro y algunos caseríos del norte de Ingenio se verán fuertemente perjudicados por estas nuevas autovías, ya sea directamente (expropiaciones) o indirectamente (servidumbres, ruidos, contaminación atmosférica, riesgo de afección a viviendas en el caso de túneles, efecto barrera de estas nuevas autovías,…). A esta suma que he hecho con lo que se resume el coste de merma de calidad de vida hay que añadir la transformación del territorio y el impacto sobre las actividades económicas. Gran parte del recorrido se realiza por áreas de suelo rústico con alto valor agrícola actual y potencial, algunas con importante valor paisajístico y natural y otras dónde se desarrollan actividades económicas de carácter industrial y de procesado. El quebranto económico, social y medioambiental que pueden generar estas infraestructuras es de una magnitud desproporcionada y de consecuencias irreversibles.

Estás autovías han tenido un enorme rechazo social en todos sus procesos de tramitación. Desde que aparecieron por primera vez en el Plan Insular de la isla, a finales del siglo pasado, hasta nuestros días, decenas de miles de alegaciones se han  presentado en contra de la ejecución de estas obras. Llegó a suponer incluso una pregunta parlamentaria a la Comisión Europea al ir en contra de las estrategias y orientaciones aprobadas por la Unión, especialmente contra la Estrategia temática para la protección del suelo (COM (2002) 179) y contra las Orientaciones para una agricultura sostenible (COM (1999) 22 – C173 19.06.1999).

Con todo lo expuesto no hay que olvidar el momento por el que estamos pasando. Esta situación de crisis económica y de déficit del sistema público en el que nos encontramos. Estamos ante un momento donde debemos pensar y repensar el coste de oportunidad. El coste de oportunidad se puede definir como ” las alternativas a las que se debe renunciar cuando se toma la decisión de usar los recursos escasos en determinada opción”. En el caso que nos ocupa hablamos de más de 490 millones de euros de fondos públicos en la construcción de la 3ª pista a los que hay que añadir 265 millones de euros en la Variante Aeroportuaria y la Vía Tangecial de Telde. En la práctica, en Canarias, estas cifras llegan incluso hasta duplicarse ya que los estudios preliminares no tienen en cuenta los múltiples detalles y contratiempos con los que se encuentran estas obras en la práctica.

Hay varios estudios que ponen de manifiesto que invertir en obras inútiles como estas no harán más que profundizar en el déficit público y en el endeudamiento de las administraciones públicas a largo plazo, no sólo por el coste de inversión sino también por los costes de mantenimiento y explotación que están llevando a la ruina a empresas públicas como AENA. Todo ello a costa de recortar en sanidad, educación, servicios sociales, investigación y desarrollo, innovación, apoyo a las pymes, a la agricultura, al medio ambiente, a la rehabilitación de los destinos turísticos, a la cultura, etc.

Este es ya un debate de plena actualidad en todo el estado español, no sólo en Canarias. Se puede recoger en la prensa y en múltiples foros de debate la crítica a los excesos realizados y a los que están por venir, así como las consecuencias nefastas para toda la sociedad que nos están dejando quienes han ejecutado obras con promesas de futuro, progreso y todas esas palabras vacías que llenan discursos caducos. La crisis ha puesto el foco sobre todo lo que se ha  proyectado y construido, alzando muchas voces acerca de la conveniencia de algunas de estas infraestructuras. Ya se han visto aeropuertos sin aviones o con una afluencia de pasajeros irrisoria; líneas de alta velocidad con ratios de pasajeros insostenibles y hasta autopistas de peaje vacías.

Las consecuencias del desarrollo con el esquema que está planteado  va mucho más allá de la satisfacción de un mero capricho político. Hay mucho en juego. La sensación es la de estar quemando los últimos cartuchos sin tener certeza de a donde va el disparo. Es por ello que apelamos a la cordura y al sentido común para que por fin se desestime definitivamente la ejecución de estas infraestructuras para que el pueblo de la isla de Gran Canaria pueda progresar tranquilo y en la línea de una sociedad sostenible en el tiempo, con futuro para nuestros hijos y las generaciones venideras.

Gilberto Manuel Martel Rodríguez

Colectivo Turcón-Ecologistas en Acción

 

En anteriores artículos hemos analizado información suficiente como para concluir que la 3ª pista del Aeropuerto de Gran Canaria no es necesaria. Ni ahora ni en escenarios futuros.

Se ha clarificado que los posibles avances en cuanto a la operatividad del Aeropuerto de Gran Canaria, si estos fueran necesarios, tienen que ver mejoras en la configuración actual y en la gestión de tráfico aéreo pero que, en ningún caso, la 3ª pista supondría una mejora en la capacidad operativa del aeropuerto. Es más, incluso hay voces que indican que podría perjudicarla.

Otra conclusión clara es que la ciudadanía afectada no se restringe sólo a las personas sometidas a expropiación. Debido a las nuevas huellas sonoras que genera la 3ª pista el número de habitantes perjudicados se amplia a más de 45.000. Estos ciudadanos los podríamos definir como los afectados medioambientales, clasificación que ha utilizado Leonardo Valido, Ingeniero Técnico de Telecomunicaciones, en sus innumerables charlas para ayudarnos a entender el problema. Tal y como él los define, los afectados medioambientales serían aquellos que vivirían inmersos en las zonas contaminadas acústicamente y también por los gases quemados por las aeronaves. Según el propio Plan Director del Aeropuerto de Gran Canaria, en lo que al ruido se refiere, se indica que en la zona (Las Puntillas, Las Majoreras, El Carrizal, Malfú, Urbanización Ojos de Garza, Salinetas, Melenara, Taliarte, Playa del Hombre, El Goro,…) se producirán con la tercera pista unos niveles superiores a 65 decibelios diurnos y 55 nocturnos, niveles que según el propio Plan Director son valores que producen afecciones significativas. Para que se entienda, estas afecciones significativas afectan a la duración y calidad del sueño, provocan dificultad en conciliar el mismo y la consecuente pérdida de productividad y calidad de vida reflejada en cansancio, apatía, irritabilidad; y además, producen molestias, estrés, dificultad en el aprendizaje del habla en los niños, interferencia en la conversación y en la convivencia,… Todo esto es propio de los niveles sonoros que se indican. Ahora bien, parece ser que la situación sería todavía peor, puesto que la analítica del estudio de contaminación acústica se hace en términos de descriptores de ruido que favorecen al contaminador (curioso caso, el contaminador dice cuanto contamina y es al mismo tiempo quien legisla sobre ello). Si se analizara siguiendo la recomendación de la Organización Mundial de la Salud, sobre análisis de ruido en entornos aeroportuarios y sus afecciones sobre las personas, entonces el número de afectados se incrementaría notoriamente tanto cuantitativa como cualitativamente.

Pero tenemos que profundizar más para tomar consciencia realista de las consecuencias de este proyecto de obra pública tan inútil como contraproducente. Es hora de abordar aquí otro tipo de servidumbres: las urbanísticas.

Pese a que un Plan Director de un aeropuerto no tiene naturaleza urbanística sí que se convierte en si mismo y entre otras cuestiones, en un instrumento que coarta urbanísticamente a los municipios del entorno. Aquí subyace un nuevo afectado, el afectado urbanístico. Efectivamente, el RD 2591/98, Real Decreto que regula la ordenación de los aeropuertos de interés general establece en su disposición adicional segunda la necesidad de remitir al Ministerio de Fomento antes de su aprobación los proyectos de planes o instrumentos generales de ordenación urbanística, independientemente de si se trata de una modificación de calado o una simple revisión. La finalidad de esta operativa administrativa parte de la necesidad del Ministerio de Fomento de reservar espacios que garanticen la posibilidad de crecimiento y desarrollo del aeropuerto en cuestión y que vendrían reflejados en el Plan Director. El objetivo final es asegurarse de que los planeamientos locales no perturben ni interfieran la explotación aeroportuaria. Con la remisión de esos proyectos, el citado Ministerio, normalmente a través de la Dirección General de Aviación Civil y con las distintas servidumbres en la mano, procede a informar de forma vinculante sobre los planes generales y sus revisiones. Este informe tiene una singular relevancia puesto que las modificaciones urbanísticas propuestas y comunicadas por la administración pública no podrán ser aprobadas si no se atienden las observaciones realizadas a posteriori por Aviación Civil.

En cuanto a las servidumbres, hay un par de cuestiones sumamente relevantes que vienen recogidas en la Ley 55/99 y que modificaron entonces la Ley de Navegación Aérea. Estas modificaciones vienen a cerrar el círculo sobre la posible problemática de los terrenos que circundan a un aeropuerto de interés general. Así, para solventar el problema sobre terrenos del entorno que ya tienen una calificación urbanística previa y no desarrollada por sus titulares y que chocan frontalmente con las servidumbres –acústicas incluidas- impuestas por la navegación aérea, se resuelve haciendo que estas propias servidumbres constituyan limitaciones del derecho a la propiedad. Esto en si mismo nos puede dar idea de lo agresivo que resultan las distintas servidumbres sobre el entorno de un aeropuerto a nivel urbanístico, no ya para un planeamiento futuro, sino para lo que actualmente está planeado pero no desarrollado. En esta misma ley se regula una salida a la limitación de ese derecho, y es optando por la solicitud de una expropiación forzosa. En el texto de la Ley se indica que sólo dará lugar a expropiación forzosa la imposición de servidumbres aeronáuticas que impidan ejercicio de derechos patrimonializados y que sería el caso que plantea la limitación del derecho a la propiedad.

En el caso concreto del Aeropuerto de Gran Canaria, los municipios que se verían afectados a este nivel serían los municipios de Telde, Ingenio, Agüimes, Santa Lucía de Tirajana y San Bartolomé de Tirajana, siendo además estos ayuntamientos y por supuesto el Cabildo de Gran Canaria, los sujetos por la obligación de presentar sus planes generales o insulares al procedimiento comentado de solicitud de informe vinculante. Estas administraciones no pueden aprobar sus planes o modificaciones puntuales de los mismos sin que Aviación Civil los informe de forma vinculante. Así, las distintas servidumbres (aeronáuticas, radioeléctricas y acústicas) son las que utiliza Aviación Civil para valorar las modificaciones pretendidas por las administraciones locales. Para ahondar aún más en este tema, en el propio Plan Director del Aeropuerto de Gran Canaria, en el apartado de Medidas Preventivas y Correctoras, y en lo que al impacto acústico se refiere se indica explícitamente que no existiendo medidas que puedan minimizar la incidencia de este impacto sería necesario diseñar un planteamiento futuro que limite el crecimiento de aquellos núcleos sobre los que el riesgo potencial es mayor evitando determinadas formas de implantación humana en los mismos. A colación de esto, en lo que se refiere a la servidumbre acústica, esta sería una respuesta tipo de Aviación Civil a cualquiera de las modificaciones urbanística presentada por los ayuntamientos comentados “…queda excluida la posibilidad de implantar nuevos usos residenciales, dotacionales sanitarios y educativos dentro de las curvas de ruido diurno de 60 decibelios y nocturno de 50”.

El significado de esta respuesta vinculante ofrece un panorama desolador para las administraciones locales y sus pretensiones urbanísticas, así como a los particulares, empresas o personas físicas, que este ámbito quieran desarrollar cualquier tipo de proyecto. Desde las reformas en una vivienda que afecten a su altura hasta la ejecución de un proyecto de parque eólico o la implantación de una nueva actividad económica en cualquiera de los polígonos industriales existentes, hasta un invernadero agrícola se verían afectados por estas servidumbres. La zona afectada es amplísima. Su núcleo central y más perjudicado va desde el interior de la Garita hasta más allá del Cruce de Arinaga pero el efecto real es mucho más amplio y paraliza notoriamente todo proyecto de los municipios afectados.

Para entender mínimamente esto hay que remitirse al Real Decreto 417/2011, de 18 de marzo, por el que se actualizan las servidumbres aeronáuticas del aeropuerto de Gran Canaria -Base Aérea de Gando. Este mismo Real Decreto reconoce que los términos municipales afectados por las servidumbres aeronáuticas del Aeropuerto de Gran Canaria – Base Aérea de Gando, son: Agüimes, Ingenio, Telde, Valsequillo de Gran Canaria, Vega de San Mateo, Tejeda, Las Palmas de Gran Canaria, Santa Lucía y San Bartolomé de Tirajana. Y lo dice claro: “Los organismos del Estado, así como los autonómicos y municipales no podrán autorizar construcciones, instalaciones o plantaciones en los espacios y zonas afectadas por dichas servidumbres aeronáuticas, sin la previa resolución favorable del Ministerio de Fomento”. Es decir con estas premisas podríamos ampliar el nivel de afección de la 3ª pista del Aeropuerto de Gran Canaria hasta límites insospechados convirtiéndonos en rehenes del Ministerio de Fomento.

¿Es esta la infraestructura que nos venden como que va a potencia el desarrollo de Gran Canaria?

En un próximo artículo intentaremos analizar el papel de esta obra pública en la creación de otras obras públicas que van a afectar a más ciudadanos con expropiaciones (Variante Aeroportuaria y Tangencial de Telde), así como el coste económico que supone y su influencia en el incremento del déficit público y en la generación de una nueva burbuja inmobiliaria que nos hará hundirnos más en la crisis: la burbuja de la obra pública.

Gilberto Manuel Martel Rodríguez

Colectivo Turcón-Ecologistas en Acción

 

TILO

21 noviembre, 2011

TILOTilo, til:

El tilo o til (Ocotea foetens) pertenece a la familia de las lauráceas, al igual que el laurel, barbusano y viñátigo. Este árbol puede alcanzar los 40 metros de altura en buenas condiciones de humedad ambiental y edáfica.

El tronco es rugoso, pardo oscuro y muy ramificado. Presenta una copa globosa, amplia y frondosa.

Las hojas son alternas, enteras, brillantes y de color verde oscuro, de forma ovada o anchamente lanceolada, de hasta 8 cm. de longitud, con dos glándulas en la base del raquis, a ambos lados del nervio principal, en las primeras ramificaciones de ese nervio, lo que sirve para diferenciarlo de otros árboles de la laurisilva.

Las flores son de color amarillo-crema, normalmente agrupadas al final de las ramas.

El fruto es bastante característico, ya que tiene forma de bellota incrustada en un cáliz basal, de hasta 1.5 cm. de longitud y de color pardo oscuro cuando madura.

El Tilo es un endemismo macaronésico que se distribuye en todas las Islas Canarias a excepción de Fuerteventura y Lanzarote. Habita en las zonas más profundas y húmedas de los bosques de laurisilva, ya que es muy exigente en cuanto a humedad ambiental y edáfica para desarrollarse, viviendo entre los 600 y 900 metros de altura, tratándose en general de una especie rara o poco frecuente en los bosques de laurisilva.

Texto y foto de Salvador González Escovar

Con el objetivo de seguir evaluando la idoneidad o no de la construcción de una 3ª pista en el Aeropuerto de Gran Canaria tenemos que analizar las consecuencias, positivas y negativas, que puede acarrear su construcción.

Ya ha quedado suficientemente claro que desde el punto de vista de la operativa del aeropuerto, la 3ª pista no aporta absolutamente nada. Con la configuración actual, el aeropuerto está más que sobrado para absorber el tráfico aéreo actual y futuro, incluso pensando en el muy largo plazo con escenarios optimistas de crecimiento. Eso sí, ya se sugerido que se pueden introducir algunas mejoras en la infraestructura actual que pueden incluso mejorar su capacidad actual sin necesidad de construir nuevas pistas. Entre ellas está mejorar la configuración de las salidas rápidas de las pistas actuales o llegar a acuerdos con el mando aéreo de Canarias para que se restrinjan los vuelos militares de entrenamiento durante  las franjas horarias de  mayor tráfico comercial previsto. Con ello se conseguiría prevenir situaciones de sobrecarga puntual.

Respecto a las consecuencias, hay una clara y evidente y que lleva afectando desde hace mucho tiempo. Se trata de la expropiación de más de 1.000 familias del barrio teldense de Ojos de Garza. Familias que llevan sufriendo este drama durante más de una década. Familias a las que la administración pública ha estado sometiendo a un auténtico calvario. Una parte de esta gente ha dicho que no puede soportar más esta situación de incertidumbre y quieren que se arregle su situación ya, iniciando todo un proceso de lucha para que la reubicación o expropiación se realice en las mejores condiciones posibles. Otros se han negado a ser expropiados y recurrido los expedientes. A todos, la administración pública y los partidos políticos que apoyan a la 3ª pista, les han estado sometiendo a una situación inaceptable durante demasiado tiempo y algún día tendrán que responder por ello.

Pero las consecuencias de la 3ªpista no se quedan aquí. Las consecuencias son tantas y tan variadas que casi es de obligado cumplimiento clasificarlas para entender mejor el verdadero coste económico, social y ambiental de este capricho político. Por un lado está las afecciones acústicas que, si esta 3ª pista operara, se trasladarían desde Las Majoreras  a prácticamente Vecindario, pasando por El Carrizal, La Jurada, Montaña los Vélez, El Oasis, Cruce de Arinaga, hacia el Sur. Por el Norte y Este se verán seriamente perjudicados El Goro, Salinetas, Melenara, Casas Nuevas, Taliarte, Hoya del Pozo, Playa del hombre y La Garita y, aunque están fuera de las huellas sonoras pintadas por AENA, también se verán afectados Las Huesas, El Calero y el mismísimo caso de Telde. Por tanto el número de habitantes afectados pasa de 4.000 a como poco 20.000 sólo en el municipio de Telde, eso si no contamos el casco principal de este municipio.

Las afecciones por ruido no suponen simplemente pérdida de calidad de vida y molestias permanentes, es decir para siempre y sin posibilidad de solución. Suponen también quebranto económico y servidumbres de tipo urbanístico. El primer paso es la desvalorización de las viviendas de todo el ámbito de afección. El segundo paso es el proceso de aislamiento e insonorización que deberá asumir AENA de las viviendas, centros sanitarios y educativos que queden bajo la huella sonora estipulada en el Plan Director. Tratar este tema en profundidad requeriría varios artículos específicos. No obstante creo que vale la pena adelantar el resultado para tomar consciencia de la gravedad del asunto.

Una serie de empresas se encargaran de insonorizan viviendas a unos niveles de protección mucho más bajos de los que tendrán que soportar realmente sus habitantes cuando sobre vuele un avión. Para entender esto sólo hay que caer en la cuenta de que el responsable de la instalación que produce  la contaminación acústica, en este caso AENA, es también quien determina el grado de contaminación que tienen que soportar los ciudadanos y qué medidas correctoras se tienen que aplicar. Es lógico que intente buscar estrategias para ahorrar lo máximo posible en las medidas correctoras aunque eso vaya en contra de los intereses de las personas afectadas.  La insonorización consistirá básicamente en el cambio de puertas y ventanas, y la clausura de patios de luz. Eso sí en el lugar con el mejor clima del mundo y con una luminosidad mágica, si quieren que su exigua insonorización funcione  tendrá que tener todo perfectamente cerrado, con aire acondicionado,  y luz artificial a pleno día en las habitaciones de interior.  Esto también incluye a los colegios afectados por el ruido. Es decir las insonorizaciones no servirán para nada a la ciudadanía afectada. Las experiencias de otras latitudes, véase Barajas o el Prats, nos dicen que el caso de El Carrizal o Salinetas será prácticamente insoportable por las distancias a la 3ª pista. En casos parecidos se ha optado por ¡desalojar poblaciones enteras! Esperemos que esto no ocurra aquí.

Las servidumbres urbanísticas y de otro tipo son tan insidiosas como desconocidas. Estas servidumbres aeronáuticas afectan a un área muy superior y tienen consecuencias sobre el planeamiento urbano, sobre las iniciativas privadas y públicas de orden urbanístico e incluso sobre el desarrollo de las energías renovables, pero eso lo trataremos en próximos artículos.

Gilberto Manuel Martel Rodríguez

Colectivo Turcón – Ecologistas en Acción

Un problema grave para las especies endémicas o autóctonas de las Islas Canarias es la proliferación de animales o plantas foráneas que compiten por el espacio, alimento, o simplemente depredan sobre las especies nativas, constituyendo este fenómeno uno de los factores más importantes en la pérdida de biodiversidad de las especies nativas canarias, tanto de flora como de fauna.

Para empezar, se considera a la introducción de especies exóticas como la dispersión intencionada o accidental mediante la intervención humana de cualquier organismo vivo fuera de su área de distribución históricamente conocida. Las razones que pueden llevar al hombre a esta negativa acción son de índole económica, por motivos de caza y pesca, ornamentales y culturales. Las consecuencias que pueden conllevar la introducción de especies exóticas son la proliferación de plagas y enfermedades, prelación sobre especies nativas, contaminación genética en especies nativas afines, cambios en el hábitat, así como competencias y alteraciones en la composición y estructura de las comunidades biológicas.  Todo ello tiende, cuando menos, a reducir la calidad de la rica biodiversidad canaria. También hay que tener en cuenta que una vez que se ha llevado a cabo la introducción de una especie y escapar al control humano, resulta difícilmente erradicable del medio natural.

En Canarias, desde tiempos remotos, y sobre todo a partir de la conquista, se han introducido especies domesticables como cabras, cerdos, burros, aves, ovejas, muflones, arruís, gatos, perros, conejos, anfibios, reptiles, ratas, ardillas y otros mamíferos para diferentes usos humanos. Si algunas de esas especies invaden el medio natural y escapan al control humano, originan problemas tanto en la flora como en la fauna nativa, especies que presentan un destacado porcentaje de endimicidad y por tanto se encuentran amenazadas o en peligro de extinción.

Hasta la conquista de Canarias, en las islas nunca había habido herbívoros salvajes, y la flora ha evolucionado durante millones de años ajena a la acción de depredadores importantes. Es cierto que los guanches utilizaban extensivamente la cabra y la oveja, y es probable que causaran un fuerte impacto inicial sobre la flora, pero la mayor invasión de animales domésticos se produjo tras la conquista. El conejo fue tal vez uno de los primeros en llegar, y su impacto pudo ser fatal para algunas plantas. Hoy existe un equilibrio y se piensa que la depredación del conejo contribuye a dar un porte más erguido a algunas plantas, como las retamas y tagasastes.

El problema, por tanto, no son las introducciones de esos animales, sino el pastoreo en determinadas zonas poseedoras de una gran riqueza botánica, unido al hecho de que muchas especies alóctonas se encuentran asilvestradas, fuera del control humano y produciendo efectos perjudiciales como los siguientes ejemplos:

  • Ratas y gatos asilvestrados, los cuales depredan sobre las palomas endémicas de la laurisilva, sobre todo afectando a la paloma rabiche, puesto que esta especie puede anidar en el suelo, también depredan en las colonias de aves marinas, como las pardelas, petreles, chorlitejos, paíños, etc. Los gatos asilvestrados también depredan sobre especies de reptiles como lagartos, lisas y perenquenes, y estos felinos pueden hacer fracasar, o al menos hacer disminuir el éxito de cualquier programa de reintroducción en el medio natural de especies nativas amenazadas, como ha ocurrido con el lagarto Gigante de El Hierro. Cualquier programa de reintroducción de especies amenazadas pasa por la necesidad de eliminar las poblaciones de esos depredadores potenciales.
  • Muflón, conejo y arruí, que depredan sobre la flora endémica de las cumbres de los parques nacionales de Las Cañadas del Teide y dela Calderade Taburiente, algunas de ellas en peligro de extinción, como el rosal del guanche, el retamón, el cardo de plata o la jarilla. De hecho, a partir del momento en que se prohibió el pastoreo en Las Cañadas del Teide, determinadas especies botánicas como el Tajinaste Rojo del Teide,la HierbaPajonerao el Rosalito Salvaje se han recuperado espectacularmente, no ocurriendo lo mismo con otras especies más amenazadas, hecho que es atribuible a la presencia del muflón. El conejo, además, provoca interferencias en las colonias de aves marinas. Un hecho especialmente grave fue la introducción de muflones y arrüís en las cumbres de Tenerife y enLa Palma, respectivamente, para satisfacer las aficiones cinegéticas de unas minorías, sin ningún criterio ambiental y sin percatarse u obviando las nefastas consecuencias en determinadas plantas endémicas, si bien desde hace tiempo se están haciendo esfuerzos por mantener sus poblaciones controladas.
  • Cabras, que al poseer gran habilidad para adentrarse en lugares prácticamente inaccesibles, esquilma determinadas poblaciones vegetales amenazadas, como, por citar algunos ejemplos, sucede en el macizo de Jandía, en Fuerteventura, en de Famara, en Lanzarote, o en los de Teno y Anaga, en Tenerife, zonas que poseen gran cantidad de endemismos botánicos locales amenazados.
  • Se han llegado a ver especies de ofidios y escorpiones en algunas zonas de las islas, abandonados por personas que las adquirían como mascotas en otros países, o producto del comercio ilegal de especies, especies, que por otra parte, suelen estar amenazadas o en peligro de extinción y son capturadas ilegalmente en sus países de origen. Si esas especies logran establecerse y reproducirse en el medio natural canario, además de pejudicar a la fauna autóctona, pueden originar un problema de salud pública debido a la posible transmisión de enfermedades en caso de mordedura o picadura.
  • La introducción de especies foráneas también puede afectar a especies más desapercibidas como, por ejemplo, a la abeja canaria que está siendo aniquilada por la introducida avispa asesina.
  • Las especies vegetales introducidas también provocan problemas a las plantas nativas. Las repoblaciones de amplias zonas con eucaliptos o pinos insignes, especies de crecimiento rápido y que felizmente ya son historia, han desplazado y reducido extensiones de bosques potenciales de pinares canarios y bosques de laurisilva, afectando a la biodiversidad de esos ecosistemas. Un claro ejemplo lo constituye el rabo de gato, cada vez más frecuente en zonas bajas y medias de las islas, donde la especie se ve favorecida por el deterioro antrópico del ecosistema del cardonal-tabaibal para dispersarse. Otros casos de plantas foráneas son el del haragán o espumilla, planta introducida desde el otro lado del Atlántico, y los cañaverales, que habitan en inmediaciones de arroyos y zonas húmedas, fuera de cualquier control, alterando las saucedas de sauces canarios, así como el hábitat de otras especies vegetales endémicas, del sotobosque del monteverde, del fayal-brezal y del pinar mixto. Otras especies exóticas como el tojo, el eucalipto, la acacia y el pino insigne parecen más fácilmente erradicables porque ocupan extensiones más o menos concretas, aunque felizmente en el caso de los pinos insignes han sido eliminadas extensiones de esta especie de conífera foránea para ser repobladas con árboles del monteverde, como ha ocurrido en zonas del Valle de La Orotava, en Tenerife.
  • El picudo rojo es actualmente uno de los insectos más dañinos para las palmeras en el mundo, incluyendo la palmera canaria, provocando por lo general, la muerte de la palmera. Es un parásito originario de las regiones tropicales del Sureste Asiático y Polinesia, y comenzó su expansión hace 25 años atacando a palmeras datileras de los países del sur de Asia, Península Arábiga e Irán. Fue introducido en el norte de África a través de Egipto en el año 1993 continuando su expansión hacia los países europeos, Italia, Francia, Portugal y España, y  de la misma manera que otras plagas dañinas, también está ligado a la importación de especies foráneas, en este caso de palmeras exóticas.
  • También grave resulta el hecho de la hibridación (algo así como la pérdida de identidad genética) que pueden sufrir algunas plantas endémicas debido a la introducción de parientes próximos. Un ejemplo de este caso lo tenemos en la hibridación de nuestra querida palmera canaria y la foránea palmera datilera, fenómeno que ya se ha producido en algunas zonas de Gran Canaria.

Para concluir, se debería revalorizar al conjunto de la diversa flora canaria, utilizando las plantas no amenazadas en mayor medida para jardinería local (debe ser localizada para no provocar posibles hibridaciones con otras especies del mismo género o afines que habiten en otras zonas, incluso dentro de la misma isla), en jardines botánicos, bancos de semillas, viveros, aprovechando las propiedades medicinales y aromáticas de nuestra flora autóctona, etc. Estos hechos son una importante labor de conservación, aprovechamiento y difusión en favor de la peculiar flora de estas islas. La flora endémica canaria es la mejor adaptada a las condiciones y singularidades geológicas, hidrológicas y climáticas de las Islas Canarias, tras millones de años de incesante evolución natural, y por tanto no es necesario importar planta alguna para todo aprovechamiento y comercialización que no sea agrícola.

Canarias tiene el privilegio de albergar aproximadamente la mitad de la flora endémica de todo el territorio español, y casi el 27 %  de las especies vegetales que pueblan Canarias son endémicas, exclusivas de esta región, uno de los mayores porcentajes de endimicidad de Europa, pero el reducido y limitado espacio en el que tiene que sobrevivir la hace extremadamente sensible a cualquier alteración externa provocada por las actividades antropogénicas, y la proliferación de especies intrusas en el medio natural canario es una amenaza creciente.

Artículo escrito por Salvador González Escovar

MOCÁN

17 noviembre, 2011

Mocán:

El Mocán (Visnea mocanera) es un endemismo macaranésico de la familia de las teáceas que tiene el tronco algo rugoso de color marrón.

Tiene un follaje denso y oscuro; las hojas son más bien pequeñas, de 3 a 4 cm. de largo y de 1 a 2 cm. de ancho, de color verde brillante, alternas, de forma lanceolada u ovada, con bordes aserrados y vellosos.

Las flores son numerosas, de color blanco-crema y olorosas, dispuestas en racimos axilares alrededor de las ramas, más o menos colgantes y campanuladas.

El fruto es una cápsula carnosa ovalada algo irregular, de 1 cm. de largo aproximadamente, negro en la madurez. Es comestible aunque empalagoso (los guanches elaboraban una bebida, el charcequén, a partir de los frutos).

Este árbol habita en todas las islas a excepción de Lanzarote, prefiriendo las zonas de transición entre los bosques termófilos y los de laurisilva para establecer sus dominios potenciales, en el límite inferior del monteverde, siendo una especie frecuente localmente.

Texto y foto de Salvador González Escovar

MADROÑO

11 noviembre, 2011

MadroñoMadroño:

El madroño canario (arbutus canariensis) pertenece a la familia de las ericáceas. Es un árbol que puede alcanzar los 8 metros de altura, aunque lo normal es de 3 a 4 m.

Su ramificación es abierta dejando ver su singular tronco liso de color  rojizo o anaranjado, recubierto con una delgada cutícula que se desprende a modo de escamas con facilidad en los ejemplares adultos.

Las hojas son lustrosas, de forma oblongo-lanceoladas, bordes dentados, coriáceas y largas.

Flores abundantes, vistosas, blanquecinas, verdosas o rosadas, con forma de campanas abombadas, olorosas, dispuestas en racimos terminales y colgantes.

Los frutos, agrupados también en racimos colgantes, son bayas de hasta 4 cm. de diámetro, de color naranja al madurar, parecidas a pequeñas mandarinas, cubiertas de papilas, con multitud de minúsculas semillas; estos frutos son comestibles (se piensa que fueron aprovechados por los aborígenes canarios), pudiéndose emplear para la elaboración de mermeladas.

El madroño canario es un endemismo canario con parientes en Europa, que habita en las zonas más bajas, degradadas y soleadas de los bosques de laurisilva, siendo una especie poco frecuente, apareciendo localmente y preferiblemente en la zona de transición a los bosques termófilos, y también de manera ocasional en pinares húmedos, siempre entre los 700 y 1.500 metros de altura sobre el nivel del mar. Se distribuye por todas las islas excepto Fuerteventura y Lanzarote.

Texto y foto de Salvador González Escovar

FOLLAO

8 noviembre, 2011

FOLLAOFollao, Afollado:

El Follao o Afollado (Viburnum rigidum) es un llamativo arbusto que no llega a tener un porte de auténtico árbol.

Sus troncos, marrón-rojizos, con visos de plateado, y ramas delgadas y flexibles se entremezclan formando un conjunto aparasolado de 2, 3, o pocos más metros de altura.

Pertenece a la familia de las caprifoliáceas, sus hojas son simples, de forma ovadas o ligeramente lanceoladas, vellosas por ambas caras, rugosas al tacto, de terminación aguda a acuminada, con nervios prominentes y bordes enteros.

Flores agrupadas en racimos umbeliformes densos y blancas.

Frutos de color azul oscuro a púrpura metálico, de forma subglobulares u ovales, de unos 7 mm. de longitud en la madurez.

El hábitat lo forman los bosques de laurisilva, especialmente en zonas degradadas del mismo, fayal-brezal y pinar mixto, viviendo preferiblemente entre los 600 y 1.500 metros de altura sobre el nivel del mar en todas las islas a excepción de Fuerteventura y Lanzarote.

Es una especie endémica de Canarias que tiene parientes en las Islas Azores y en Europa.

Texto y foto de Salvador González Escovar